Aisha. —Disculpe, Doctor Aarón —digo en cuanto entro al quirófano que para mayor vergüenza mía ya está preparado. —No te preocupes, Aisha, y solo dime Aarón —dice muy amable —Sé que Dominik es un poco extraño y un poco malhumorado a veces, espero no se ensañe contigo— Oh oh parece que a Aarón no lo agrada Dominik —Oh, Aisha, ¿Qué tienes ahí? — pregunta acercándose a mí y mirando fijamente mi cuello. — ¿Que? ¿Dónde? —pregunto llevando mi mano a mi cuello. — ¿Es un moretón? — frunce el ceño. No. No puede ser. Maldito Dominik. Salgo corriendo del quirófano y me dirijo al baño del personal, al llegar me paro frente al espejo y mis ojos se abren por sorpresa al ver el tremendo chupón en la parte izquierda de mi cuello. ¡Demonios! Suelto mi cabello y lo peino con mis dedos acomodándolo

