Siempre me pregunté qué sería la añoranza, cuando la palabra me resultaba tan extraña. Pero el crecer me enseñó el verdadero significado y nada más y nada menos que de primera mano entendí el estado del ser humano al ser afectado por recuerdos y memorias sensoriales o emocionales causados por la pena de sentir la afectación de la lejanía, privación o pérdida de un ser querido o de un objeto amado. Pero la añoranza, aprendí en mi humilde vida, es más que eso. Añoras momentos, sensaciones y recuerdos. Una vieja foto te puede llevar en un viaje con destino a tu memoria, así como un olor o una vieja historia. Es ahí cuando te detienes y das un vistazo hacia atrás, sobre tu hombro, echando una mirada empañada por lágrimas a lo que una vez fue tu realidad, lo que hoy es tu pasado, un día fue tu

