En un ataúd oscuro abandonamos tu cuerpo, y perdona el hecho de que no hubiese espacio adentro para irnos a tu lado. Recorriste sola aquel trecho oscuro y desolado y lo lamento mucho, cariño, porque sé bien lo mucho que has amado. Y ahora lloras asustada, sin saber realmente qué pasa, sólo sabes que hubo un sonido en tus oídos, unos gritos desesperados y luego la nada, eso fue lo que escuchaste. Ahora dicen que descansas, a mi no me consta, ¿Cómo sé que no trabajas?¿Si reencarnaste en una flor o en una mariposa hermosa que terminará atrapada y morirá para que de nuevo tu ciclo se reinicie como un mal videojueg que nunca acaba? Y bienvenida a la muerte dicen aquellos que te ven llegar cabizbaja, recibiendote alegres de por fin verte. Son ellos quienes celebran ahora que tu hora llegara. M

