-Lauren, ya háblame.- le dije por novena vez desde que había abierto sus bonitos ojos. Habian pasado exactamente dos semanas desde el día de la cita de Lauren, y ella ni siquiera me dirigía la mirada. Me ignoraba como si no existiera. Y sabia perfectamente que yo era real. Y aunque no lo quiera admitir, me dolía millones el hecho de no escuchar su voz. Harry me dijo que era normal en adolescentes como ella, ¨la ley del hielo¨ era muy popular entre ellos, y lo ponían a prueba con las personas que le habían hecho daño. Y eso dolió dos millones más, saber que lastime a Lauren. Sé que eso era realmente importante para ella, y yo no supe manejar mis estúpidos actos. Solo tenía que quedarme ahí sentado, pero metí la pata hasta el fondo con Lauren. Había intentado ya con todo, le hablaba

