-Ellos llegaron de un momento a otro.- balbuceaba. -¿Quiénes? ¿Quiénes son ellos? ¡Qué paso!- le grito.- Esta bien, tranquila. Toma.- le entrego un vaso de agua que habíamos ido a buscar. -Lauren, lo siento, lo siento, enserio, lo siento.- repetía sin parar. -Sh, ya vuelvo, tranquila.- acaricio su pelo y se paró del lugar. -¿Qué paso? -Créeme, ni yo lo se.- me susurro caminando al baño, tomo una caja de primeros auxilios y corrió de nuevo con su hermana. -¿Me dirás nuevamente que no sabes nada?- le pregunte. Eso me agotaba. Odiaba la manera en la que Lauren sabia ocultar tan bien las cosas. Odiaba que ella tenga tanto que ocultar y yo tanto que descubrir. Odiaba la situación actual. Y sobre todo me odiaba por no poder hacer que Lauren creyera en mí y me contara las cosas. -No l

