-¡Estúpido! Todo esto es tu culpa, maldito fantasma.- Susurraba por lo más bajo Lauren refiriéndose a mí. -¿Mi culpa? ¿Quién fue la que no corrió?-respondí alterado. -¿Y quién tuvo la idea de visitar el hospital?-contraataco. Habían pasado dos malditos días desde que estábamos encerrados en aquella pequeña comisaria. Al parecer no nos podíamos marchar solos, y teníamos que esperar a un mayor responsable. Habíamos intentado comunicarnos con Emily o Destiny, pero nadie respondía las llamadas de la comisaria. Lauren estaba furiosa y muy malhumorada, la entendía. Pero siempre se las congeniaba para ponerse en mi contra. No parecíamos Ángel-Protegida. Más bien, enemigos. -Pues lo siento por pedirte un favor, no te volveré a pedir nada. Su majestad.- Le respondí parándome y acariciando mis

