—...cuatrocientos noventa y seis... El breve momento que dura un eclipse, donde el Sol se encuentra con la Luna. El claroscuro de una pintura, donde la luz conoce la oscuridad. —...cuatrocientos noventa y siete... Un suave parpadeo, donde el mundo desaparece por un instante. El fuego apagándose, dejando la noche cubrir el paisaje. —…cuatrocientos noventa y ocho... Los soldados que recorrían el bosque, que carecía de presencia humana, apenas podían ver en el extraño ambiente lleno de neblina de aquél lugar ahora desolado. El silencio, sabían, no duraría por siempre. Tierras que en algún momento fueron prósperas y llenas de vida ahora se veían maculadas con sangre de aquellos valientes que intentaban abrirse paso a su destino: Los Espejos. —...cuatrocientos noventa y nueve... Se abrie

