Mi abuelo no era el mejor en muchas cosas o eso creía cuando era un joven inmigrante, pero después estos acontecimientos, descubrió que era bueno en otra cosa y eso era entrenar, luchar y disparar, por alguna extraña razón, mi abuelo aprendía rápidamente lo que Amanda y su padre le enseñaban convirtiéndose poco a poco en un espadachín muy habilidosos, pero eso no era lo único en lo que estaba destacando, su fuerza y velocidad carecían rápidamente gracias al entrenamiento que le daba su chofer, mi abuelo solo crecía, física y mentalmente, hasta que después de algunas semanas entrenando…
El poco apoco logro vencer al señor Graham en un duelo de esgrima… pero lo más impresionante fue que Amanda también fue derrotada en una batalla cuerpo a cuerpo…
- No es un gusto para mí, el golpear a una mujer. Dice mi abuelo al ayudar a Amanda en levantarse.
- Haa, ¿eran necesario la llave? Dice Amanda.
- Lo lamento, pero también fue sucio el morderme la oreja. Dice mi abuelo.
- Es cierto…
- Veo que ya venció a la señorita Amanda señor… dice el chofer.
- si, también me gano un duelo de esgrima, creo que ya estás listo joven José… dice el señor Graham.
- Gracias, no voy a mentir, estas semanas fueron brutales… dice mi abuelo.
- Pero ahora eres todo un peleador… siéntete orgulloso por eso… dice el señor Graham.
- Lose… cambiando de tema, chofer, ¿alguna novedad sobre mi fábrica? Dice mi abuelo.
- Seguí sus especificaciones como me ordeno, los informes y documentos están en orden, los ingresos y los empleados mantienen la compañía en orden. responde el chofer…
- Perfecto, te agradezco que seas mis manos y ojos de la fábrica mientras estaba en este lugar entrenado…
- No hay por qué señor…
- Aun me parece extraño que ferris no intentara anda, por alguna extraña razón, dejo de actuar, ¿Qué crees que pase?. Dice Amanda.
- Es mejor así, lo mataremos cuando tengamos un buen plan, por ahora ese imbécil de Richard, podrá dormir en paz… dice Graham.
Después de ese entrenamiento, mi abuelo regresa a su cuarto para cambiarse, hasta que…
- Señor tenemos un problema… dice el chofer al entrar sin cuidado a la habitación.
- ¿Qué sucede? Pregunta mi abuelo desnudo…
- La fábrica está sufriendo de un motín…
- Entendido, prepara una carruaje, iremos… dice mi abuelo.
Mi abuelo sin más tiempo que perder, se cambia de ropa y sale de su habitación… pero en ese momento, se topa con Amanda…
- ¿Sucede algo? Pregunta Amanda…
- Mi fabrica, hay un motín, debo ir… responde.
- No puedes exponerte… dice Amanda.
- Da igual, es mi compañía, si ferris se aparece, no dudare en matarlo… dice mi abuelo.
- Te acompañare entonces… dice Amanda al levantar su falda donde tenía algunas dagas y navajas…
- ¿Es necesario llevar tantas dagas? Dice mi abuelo.
- Bueno tu no llevas ninguna… dice Amanda.
Después de que mi abuelo y Amanda abordaran en el carruaje, el chofer despavorido sale a toda velocidad hacia la fábrica de municiones “Crofor”
Pero cuando llega a su preciada fábrica, de inmediato se topan con una batalla campal entre los mismos empleados… Mi abuelo de inmediato se mete en la pelea, pero estos sin reconocerlo lo golean creyendo que es otro sujeto…
Mi abuelo era un hombre el cual le gustaba afeitarse, pero después de semanas de entrenamiento, este le creció la varaba por lo que sus mismos empleados no pudieron reconocerlo…
- José, contrólalos, son tus trabajadores. Dice Amanda.
- No me hacen caso, no sé qué hacer… responde mi abuelo.
- Señor le recomendó que piense algo rápido o ellos destruirán su fábrica…
¿Que podía hacer? Gritar no le serviría, y mucho menos ordenarles que se detengan… si no hacia lago ellos mismos terminarían matándose... Por lo que la única forma de frenarlos es ganando la pelea…
Mi abuelo se quita su abrigo y su sombrero y como todo un hombre corre y se mete en la peligrosa pelea, reteniendo, goleado y lastimando a sus propios empleados… el cual no podían contra él, ya que mi abuelo era un demonio luchando, era ágil, fuerte, y podía con todos… después de algunos minutos repartiendo alguno golpes… mi abuelo logro llamar la atención de sus empleados por lo que sin dudarlo se sube en una plataforma alta y desde allí grita…
- MUY BIEN, ¿QUE SUCEDE AQUÍ? dice mi abuelo molesto.
- ¿Quién eres tú?
- Siii!! ¿Quién eres?
- ¿Trabajas para el jefe?
- Apuesto que es un espía…
Los empleados estaban enfadados por alguna razón, pero no lo decían… así que mi abuelo claramente repitió…
- QUE RAYOS ESTA PASANDO EN MI FABRICA…
- ¿Tú fabrica?
- Es el patrón…
- Señor…
- Imposible, está muerto.
- No que había escapado.
- Creí que lo habían asesinado…
- No puede ser…
Mi abuelo toma una linterna y la arroja a un horno que estaba lleno de aceite… el cual explota desprendiendo una enorme estela de fuego que llamo la atención de todos.
- Lo repetiré una vez más… ¿Qué sucede en mi fabrica? Dice mi abuelo.
- ¿Señor en verdad es usted?
- Creímos que estaba muerto…
- Pues no, solo estuve ausente, pero ahora que regrese no puedo dejar de sentir ira, ahora explíquenme ¿qué sucedió? Dice mi abuelo.
- Bueno se dice que usted le vendió la fábrica a la compañía de ferrocarriles ferris y que no nos pagaría por el trabajo de estos últimos días… dice uno de sus trabajadores.
- Hmmm… ¿quién invento esa estúpida mentira? Pregunta mi abuelo…
- No lo sabemos señor, solo se rumorea, ya que últimamente están viniendo trabajadores de ferris a este lugar… responde.
- Exacto…
- Muy bien, déjenme aclárales algo, no vendí mi fabrica, no voy a dejar de pagarles y no están despidos, Ahora limpien este desastre o les aseguro que los despediré… responde mi abuelo con furia.
Mi abuelo regresa a su oficina el cual estaba echa un desastre por completo…
- No esperaba que su oficina estuviera tan desordenada señor José… dice Amanda.
- Maldita sea, ¡QUE ALGUIEN VENGA YA! Grita mi abuelo.
De inmediato dos de los empleados de mi abuelo entran…
- ¿señor, que sucede? Dicen…
- ¿Quién rayos entró a mi oficina? Pregunta mi abuelo.
- Nadie señor, su oficina estuvo bajo llave, nadie entro, o al menos no que supiéramos… dice uno de sus empleados.
- No creo que fueran tan obvios como para entrar a tu oficina en pleno día, tuvieron que entrar anoche… dice Amanda.
- Eso debe ser señor, le puedo jurar que no sucedió nada fuera de lo común estos últimos días. Dice el chofer.
- Ferris…
Mi abuelo estaba demasiado enfadado, estaba cansado de ser siempre el objetivo de ferris, por lo que sin dudarlo, se abalanza sobre una cadena y se sube sobre una biga de metal, llamando así la atención de sus empleados…
- Señores, les seré sincero, en estos momentos, ferrocarriles “Ferris” ha estado saboteándonos con teorías, ataques y otras artimañas y ya es hora que devolverle el favor, se metió con mi compañía y con mis empleados es hora de hacer lo mismo…
Después de decir ese discurso, toma una cadena y baja haciendo rapel de forma ágileimpresionante.
- ¿Estás loco? Mancharas tu nombre y el de tu compañía si haces actos tan obvios. Dice Amanda
- Soy el jefe de esta compañía, puedo hacer lo que quiera… dice mi abuelo…
Mi abuelo toma un sombrero de copa y como todo un líder sale de su fábrica acompañado por los cientos de sus trabajadores los cuales no solo observaban a mi abuelo como un jefe sino también como todo un líder, el cual daría dientes y sangres para seguirlo hasta el final.
- Señor, no creo que se buena idea, no entreno todos estos días para guiar una batalla campal. Dice su chofer.
- Quiero que te tomes el día, toma el carruaje y regresa a tu casa, no quiero que salgas herido. Dice mi abuelo.
- Pero señor…
- Perdí a muchos de mis empelados en el g*******o que ferris creo en mi hogar, pocos de mis empleados más leales quedaron convida, aunque no me creas, si algo te pasara, sería devastador para mí, solo pido que respetes esta decisión, regresa a casa, estos hombres y yo nos encargaremos de arruinarle la tarde a ferris…
- Haaa, solo espero que no se meta en mucho problemas… dice el chofer.
El chofer de mi abuelo sabía que era inútil el discutir con mi abuelo, ya que estaba cansado de ser la rata asustadiza de ferris, por esa razón decidió respetar su decisión y no involucrarse, así que simplemente le dio una palmada en su hombro y después se retiró en el carruaje…
- Esto es infantil señor José, debe retractarse, ferris y sus amigos no permitirán esto… dice Amanda.
- Por favor señorita Amanda, usted era la que me motivaba acabar con ferris y ¿ahora tiene miedo de que vaya a su puerta? Responde mi abuelo.
- Mis intenciones eran simplemente matarlo cuando estuviera solo, no usar a todos estos hombres como avanzada, además la policía lo castigara severamente por esto. Dice Amanda.
- Es 1829 supongo que tendremos alguna libertad… responde mi abuelo.
- Señor José! Puede por favor dejar de ser un completo idiota, eso lo hace ver como un cavernícola. Dice Amanda.
- No, me hace ver como un verdadero hombre… dice mi abuelo.
- De verdad quiere dejar de pensar con su complejo de superioridad masculina, esto solo nos afectara a nosotros. Dice Amanda molesta.
- No hay marcha atrás, retírate, no quiero que te veas involucrada. Dice mi abuelo…
- Pero…
- Hazlo, una mujer tan frágil no puede estar en una riña. Dice mi abuelo.
Amanda de inmediato se quita su vestido revelando una especie de ropa ajustada, diseñada para pelear y asesinar.
- Recuerda que soy una Graham, diciendo de empresarios y piratas, no me vengas con tus estupideces machistas… toma una espada, pero si esto fracasa, será tu culpa. Dice Amanda indignada.
Amanda era una mujer que para esa época era difícil de hallar, mi abuelo no se daba cuenta, pero Amanda, era la mujer que estaba destinada a encontrar en la vida y en la muerte…
- Señor, ¿esa es su novia? Dice uno de sus trabajadores.
- ¿Qué? ¿De qué hablas?...
- Bueno, es que es algo desvergonzada pero a la vez encantadora. Responde.
- No es mi novia, pero a lo mejor la veré de otra forma cuando terminé con esto… dice mi abuelo.
- ¡Ya oyeron señores, esa dama esta apartada para el jefe…!
*todos se quejan y se desilusionan.
- como sea, la fábrica de ferris están a unos cuantos pasos de aquí, prepárense para una buena pelea al estilo de la época Victoriana. Dice mi abuelo…
- claro jefe hahaha.
Mi jefe junto con todos sus hombres caminan por uno cuantos minutos, como si una avanzada militar estaba lista para invadir… cuando llegan a la fábrica de ferrocarriles, todos los empleados de ferris estaban sorprendidos, pero al mismo tiempos estaba preparados para un enfrentamiento, ya que no habían dudado en sacar armas blancas y pistolas…
- ¿Qué es lo que quieren? Pregunta uno de los empleados de ferris.