– j***r, yo quiero matarlo – secundo flabio y levantó la mirada. Solo eso me bastó para saber qué se trataba de mi. Le dio un codazo a David y cuando este me miró, el pánico reflejo sus ojos y escondió su cel tras su espalda. – Hola, Drep.. Aaa. ¿Qué tal?... ¿No entrenaras? – su fingido entusiasmo me cabreo y solo hasta que estuve cerca, sin soltarle la mirada, tomé el celular de su mano, y solté a Nick que se volvió hacia ami con el ceño fruncido, pero se posiciono a mi lado. – Lo lamento yo... – levante la mano para callar su disculpa y reproduje el vídeo en su f*******:, donde el perfil de zakarias mostraba su actualización, casi rompí el aparato en mis manos y Nick gruño a mi lado. Ahí estaba yo, en el vestidor femenino, con una toalla abierta de espaldas, ( sin ningún espejo a

