Los dos entrenadores continuaban con los ojos cerrados, Aydan y Koral salieron por la parte de atrás donde Hugo los estaba esperando; mientras ellos estaban con los entrenadores, él había hecho muchas cosas, entre ellas llenar con agua dulce un pequeño tanque y lo tenía listo para sumergir a Koral en él, cuando Aydan lo vio respiró profundo y nuevamente agradeció por la inteligencia de su hijo. - Hijo, cada vez me siento más orgulloso, bien pensado – Hugo sonrió. - Sumérgela y luego me haces todos los cumplidos que quieras, tenemos un problema – Aydan se apresuró a sumergir a Koral y envolverla en una toalla que su hijo le entregó, luego la tomó en brazos y se sentó con ella para ayudarla a secar. - Que problemas – Quien preguntó fue Koral, Aydan miró a Hugo esperando respuesta, él no d

