Jessy siguió hablando como si no hubiera un mañana mientras Alice había dejado de escucharla después de decirle que Laura, su ex, le pidió una segunda oportunidad. En los últimos días, se encontraba distraída, pensado especialmente en alguien que hace mucho no abandonaba su cabeza. —Perdóname, Alice. Tú debes estar pensado en la salud de tu padre y yo aquí mortificándote con mis problemas. —La azabache tocó la mano de su amiga y la miró disculpándose. La rubia negó, en realidad su padre estaba mucho mejor, el tratamiento había hecho efecto y estaba fuera de peligro, esa no era la razón de que estuviera tan pensativa. —En realidad estoy pensando en Demian. —Soltó un mohín. Jessy frunció el ceño, interrogante. —Pero... si solo me cuentas maravillas de su relación. —Se acomodó mejor en

