Narra Hilda Con todo lo que tenía en mente, me había olvidado de mi propio cumpleaños, y uno mas sin el hombre que amo, y eso me tiene triste. Yo tratando de olvidarlo, pero al parecer se ha clavado en lo mas profundo de mi corazón, que me es difícil hacerlo. —Muchas felicidades. —Damián me da un cálido abrazo y eso me hace sentir bien. —Gracias. —Le sonrío también con calidez. —No me podía perder de este día. —También se encuentra Martha. Damián debió decirle a mi jefe y, por ende, a Martha y en parte me alegra que estén aquí. —Felicidades. —¿Qué hace ella aquí? Y después de la manera en la que me estaba ofendiendo. Así que prefiero ignorarla, a ver si así de va de este lugar. —¿Qué ocurre? —Me pregunta mi hermano con discreción. —¿Qué está haciendo aquí? —No puedo evitar mi e

