*Narra Manuel*
── ¿has comido? ¿Tienes hambre?
── comí pero tengo hambre -me respondió Samuel.-
── ¿qué quieres que te haga?
── mmm... me gustaría que me hicieras muchas cosas -habló pícaro. Mi cara volvió a ponerse roja.-
── ¡Samuel! -le di en el pecho.-
── ¡ay está bien! -gritó sonriendo- ¿pasta?
── de acuerdo. Acompáñame que no sé dónde están las cosas.
Una vez en la cocina, me buscó lo necesario para hacerla.
── por favor, para -dije sonriendo porque no dejaba de abrazarme por detrás.-
── no estoy haciendo nada malo.
── me estás poniendo nervioso.
── de acuerdo -se separó de mí. Lo miré, estaba sonriendo mientras mordía su labio.-
Cuándo terminé de hacer la pasta se la serví en un plato. Lo cogió y se sentó en la mesa.
── ¿no comes? -me preguntó.-
── he comido en el comedor del instituto, no tengo hambre.
── están muy buenos, ¿te enseñó tu madre?
── sí. Me alegro de que te gusten.
Al terminar cogió el plato y lo lavó.
── debo irme, quiero estar un rato con mi hermana.
── está bien.
Fuimos hasta la puerta. Me giré a verlo. Me abrazó por la cintura y me pegó a él.
── gracias por venir -me dijo.-
── ha sido un placer.
Besó mi mejilla.
── luego te veo por la ventana.
── vale -dije rojo. Me separé y salí.-
Entré en casa.
── hola. Si quieres ya puedes irte -le dije a la niñera.-
── tengo que hacer su cena -me dijo.-
── la haré yo, no te preocupes.
── de acuerdo. Hasta mañana Dennise.
── hasta mañana Rocío.
La acompañamos hasta la puerta. Cuándo se marchó la cerré.
── no sabía que se llama Rocío -dije.-
── debiste preguntarle.
── tonto de mí. ¿Que quieres cenar?
── pizza.
── pizza no, otra cosa.
── por fa, por fa, por fa, por...-la interrumpí.
── me dan ganas de matarte -cogí el móvil para llamar.-
── ¡te quiero! -me abrazó.
── cuando te conviene -después de marcar el número esperé. Pedí dos pizza's, la favorita de Dennise y la mía.- a la ducha y a ponerte el pijama mientras la traen.
── vale.
Subió corriendo las escaleras.
Busqué su película favorita. "La sirenita Ariel".
La puse, la dejé lista para darle al play.
── ¡Ariel! -gritó mientras se acercaba corriendo. Sonreí. Ya venía con el pijama puesto.-
Se sentó y yo a su lado. Puse la película.
Cuándo tocaron el timbre la puse en pausa, fui a la cocina y busqué dinero. Dennise me siguió hasta la puerta.
── hola, son dieciocho con treinta.
── hola.
Dennise cogió las cajas de su mano y entró. Sonreí a la vez que le extendía el billete de 20.
── quédate el cambio.
── gracias -asentí. Cuándo se alejó cerré la puerta.-
Fui al salón y sonreí, Dennise había buscado la coca-cola y dos vasos. Me senté a su lado y abrí la caja de pizza.