*Narra Manuel*
En el siguiente descanso nos paramos y salimos. Pedro estaba abrazando a una chica por la cintura mientras sonreía.
── ¿son novios? -le pregunté a Sabrina.-
── sí. Él se deja influenciar mucho por ella, incluso corren rumores de que lo está engañando. Es tan insoportable y fresa, que me pone de los nervios.
── lo noto -dije sonriendo por el tono de su voz. Sonrió.- ¿pero te cae mal por alguna razón? -me miró unos segundos y luego los miró a ellos. Se quedó callada.- lo siento, no quería...-me interrumpió.-
── éramos mejores amigas desde pequeñas, hasta que el año pasado decidió cambiarme por su grupito de amigas pijas, empezó a vestirse como ellas y a salir con todos los chicos, y eso ya no me gustó.
── lo siento, Sabrina -me miró y luego sonrió.-
── eso ya no importa. Ahora nos tenemos tú y yo. Dejemos de hablar de esto y vamos a por algo de comer que tengo hambre.
Entrelazo su brazo con el mío y fuimos hacia la cafetería. Después de pedir algo de comer nos sentamos en una mesa.
── aún no me has dado tu número de teléfono.
── cierto -dije.-
Se lo di.
Cuándo acabaron las clases volvimos a la cafetería, cogimos la comida y nos sentamos en la misma mesa de antes.
── no deja de mirarme mal -susurré al ver a Pedro, que se encontraba a varias mesas después de la de nosotros justo en frente de mí.-
── no le hagas caso. Siempre ha sido así con los nuevos.
── pero es que esa mirada...
── si le pones mucha atención terminarás loco -suspiré.
── tienes razón -dije.-
Al salir del instituto empezamos a caminar.
── ¿quieres que quedemos mañana para ir a clases? -me preguntó.-
── sí. Vivo en esta calle -dije cuándo llegamos.-
── yo vivo a dos cuadras más, estamos cerca -dijo sonriendo.-
── me alegro -le devolví la sonrisa.-
── nos vemos mañana, dile a Samuel que espero que se mejore.
── hasta mañama, se lo diré -nos despedimos con dos besos.-
Cuándo entré a casa fuí al salón. Dennise estaba en la mesa haciendo los deberes, a su lado estaba la niñera.
── hola.
── hola -dijo la niñera.-
── hola mi amor.
── hola Manu -me acerqué a ella y besé su pelo.-
── ¿ha tomado la merienda?
── sí.
── está bien.
Subí y dejé la mochila. Bajé y volví al salón.
── vuelvo en un rato Dennise.
── vale.
Fuí a casa de Samuel y toqué. Tardó varios minutos en abrirme.
── hola -me dijo Samuel.-
── hola.
Me dejó pasar.
── ¿te sientes mejor?
── ahora que te tengo enfrente, sí -sentía mi cara arder.-
── para, Samuel -sonrió.-
── de acuerdo -nos sentamos en el sofá- ¿qué tal tu primer día?
¿Qué le contaba? ¿La hostia de clase? ¿la forma en la que Pedro me ha hablado y tratado? o ¿que Sabrina es mi nueva amiga? Definitivamente me quedo con lo de Sabrina. Pensé.
── genial. Sabrina es mi amiga -dije sonriendo.-
── es buena chica, hemos hablado varias veces, nos llevamos bien. Me alegro de que te haya hablado.
── me ha dicho que te diga que espera que te mejores -sonrió.
── es muy amable de su parte.
── ¿mañana irás?
── no lo sé. Aunque no estoy del todo bien.
── vale.
── aunque si quieres, iré -cogió mi mano. Lo miré con una sonrisa.-
── ¿de verdad? -pregunté.-
── sí.
── me gusta eso, pero prefiero que te mejores.
── de acuerdo.