*Narra Manuel*
Cuándo tocó el descanso me paré, pasé rápido por las mesas para salir cuánto antes de esa clase, pero mi plan falló cuando tropecé con la mochila de alguien y caí al suelo.
No puedes tener más suerte. Pensé.
Algunos se rieron. Sentía mi cara arder por la vergüenza.
Cuándo me paré, un chico me empujó por el pecho.
── deberías tener más cuidado.
── lo siento -susurré.-
── ¿crees que un lo siento lo arregla todo? -se acercó mucho más a mí, sus amigos sólo miraban.-
── déjalo -una chica se metió en medio de los dos.-
── no te metas, no es contigo -le dijo él.-
── es conmigo si te metes con alguien que no se va a defender -el chico miró a sus amigos con una sonrisa.-
── no sabes con quién estás jugando -dijo mirándola.-
── creo que el que no lo sabe eres tú. No vuelvas a tratarlo así, es mi última palabra. Vamos -tiró de mi brazo hacia la salida de clase.-
Bajamos en silencio las escaleras junto con los demás grupos, quienes no dejaban de hablar muy animados.
Cuándo salimos me miró con una sonrisa.
── gracias.
── no es nada. Por cierto, me llamo Sabrina, y el idiota de antes es Pedro.
── mucho gusto, me llamo Manuel.
── el gusto es mío.
── ¿por qué me defendiste?
── no iba a hacerlo porque creía que lo harías por ti mismo, pero cuándo ví que se te acercó más y que te ponías rojo sabía que no ibas a poder.
── gracias de verdad. No sé cómo agradecértelo.
── está fácil, con que seamos amigos me basta -dijo sonriendo. Sonreí rojo.-
── ¿de verdad?
── de verdad. En esa clase no tengo amigos porque todos me parecen gilipollas, empezando por Pedro -no pude evitar reírme, al ver mi reacción ella también se río- es cierto, lo has visto.
── gracias por querer ser mi amiga.
── un placer amigo -dijo sonriendo. Sonreí- ¿no conoces a nadie aquí dentro?
── conozco a Samuel, pero hoy no ha venido, se ha enfermado justo en mi primer día, me dan ganas de matarlo -sonrió.
── no es raro en Samuel, siempre la caga.
── ¿lo conoces?
── sí. Es el único con el que he hablado más en todo el instituto. Nos llevamos bien, aunque supongo que ahora nos llevaremos mejor porque estás en medio de los dos.
── tengo dos amigos -dije sonriendo.-
El resto del descanso estuvimos conociéndonos.
Sabrina es muy guapa y tiene un cuerpo perfecto. Sus ojos entre verde y gris son preciosos.
Le conté que vivo con mamá y con Dennise.
Ella me contó que vive con sus padres, no tiene hermanos. Tiene un novio, pero no viene a este instituto.
Cuándo acabó el descanso volvimos a clase.
Ella se sentó en la fila que estaba a mi lado derecho, cuatro sitios más adelante.