El primer error

1061 Words
El silencio después del grito no trajo alivio se quedó pegado en las paredes, en el aire, en la piel. Zyraeth permaneció frente a la puerta, con la mano apenas apoyada sobre la madera, sintiendo todavía el eco de ese sonido en el pecho. Había sido corto… pero demasiado real como para ignorarlo. —No salgas —dijo Nyxara detrás de él, su voz no temblaba pero tampoco estaba tranquila. Zyraeth giró apenas la cabeza. —¿Siempre reaccionás así?— —¿Así cómo?— —Como si supieras exactamente lo que va a pasar.—Nyxara no respondió de inmediato y Zyraeth entrecerró los ojos. —Entonces sí sabés algo.— —No —contestó ella, demasiado rápido, Eso fue suficiente. Zyraeth apoyó la mano con más firmeza sobre la puerta. —Si cruzás esa puerta —dijo Nyxara—, no vas a poder fingir que no viste nada.—Zyraeth soltó una leve exhalación. —yo nunca finjo.—Y abrió, el pasillo estaba en penumbra. Las velas flotantes apenas iluminaban el espacio, dejando zonas enteras cubiertas por sombras densas. No había nadie. Pero no estaba vacío Zyraeth dio un paso afuera y entonces lo vio. Una marca en el suelo, oscura, irregular, como si algo hubiera sido arrastrado. no parecía reciente… pero tampoco vieja. —¿Lo ves? —murmuró. Nyxara ya estaba detrás de él. —Sí.— —¿Y eso no te preocupa?— —Me preocupa que te metas donde no deberías.—Zyraeth giró hacia ella. —Alguien gritó.— —Lo sé.— —Entonces...— —Entonces nada —lo interrumpió—. Acá las cosas no funcionan como afuera.—Silencio. Zyraeth la observó con más atención. —Vos ya lo sabías.—Nyxara bajó la mirada apenas. —No todo.— —Pero algo sí.—Ella no respondió. Zyraeth volvió a mirar el pasillo. Algo en su interior tiraba de él, una sensación difícil de explicar, como si ese rastro en el suelo no fuera solo una marca… sino una invitación. Un error, se quedó quieto. —Volvé —dijo finalmente, sin mirarla. Nyxara dudó. —¿Y vos?...— —Voy atrás...—Ella lo observó un segundo más, evaluándolo, y finalmente retrocedió hacia la habitación sin darle la espalda completamente. Zyraeth esperó un momento antes de seguirla. y justo a tiempo sintieron pasos rápidos y firmes ambos quedaron en silencio. Dos figuras cruzaron el pasillo, adultos y vestidos de n***o, no parecían profesores había algo distinto en ellos, algo más frío. Uno de ellos se detuvo y giró la cabeza y sus ojos se clavaron en Zyraeth, fue de inmediato. Una presión invisible atravesó el aire, como si algo intentara entrar en su mente, como si lo estuvieran evaluando desde adentro. Zyraeth reaccionó por instinto su mirada se endureció y el aire vibró. Las velas parpadearon violentamente, las sombras del pasillo se deformaron, moviéndose de una forma que no debería ser posible. El hombre retrocedió apenas, sorprendido y luego siguió caminando sin decir nada. El silencio que quedó después fue más pesado. Zyraeth respiró hondo, sintiendo cómo algo dentro de él seguía activo. —¿Viste eso? —preguntó Nyxara lo estaba mirando fijo. —Sí.— —¿Qué fue?—Ella se acercó un poco más, sin apartar la mirada de él. —Eso no es normal.—Zyraeth soltó una leve risa. —Nada en este lugar es normal.—Nyxara negó. —No. Me refiero a vos.—Silencio,Zyraeth sostuvo su mirada. —Entonces decime qué soy.—Nyxara dudó y ese pequeño gesto lo dijo todo. —No lo sé —respondió.Mentía, pero esta vez, Zyraeth no la presionó. —Está bien —dijo.Nyxara lo miró, sorprendida. —¿Está bien?—Zyraeth asintió levemente. —Por ahora.—Eso la descolocó, Zyraeth dio un paso hacia ella, pero sin invadirla completamente. —Pero si vuelve a pasar algo así —murmuró—, no te alejes.—Nyxara frunció el ceño. —No me estaba alejando.— —Sí.— —No.—Zyraeth la observó con atención. —Entonces no lo hagas.—Silencio. Nyxara bajó la mirada apenas. —No necesito que me protejan.—Zyraeth ladeó la cabeza. —No dije eso.— —Entonces, ¿qué?— —Dije que no te alejes.—La diferencia quedó suspendida entre ellos, Nyxara no respondió pero tampoco se apartó.Zyraeth notó el cambio y sonrió apenas. Dio medio paso más cerca suficiente.Nyxara se tensó. —Dejá de hacer eso.— —¿Qué cosa?— —Eso.—Zyraeth inclinó la cabeza. —Te incomoda.— —No.— —Sí.— —No.—Zyraeth la observó con más detenimiento. —Entonces no te pondrías así.—Nyxara apretó la mandíbula. —Estoy bien.— —No.—El silencio volvió, pero esta vez no fue tenso fue… cargado. Zyraeth no avanzó más.Pero tampoco retrocedió. —¿Siempre sos así? —preguntó ella. —¿Así cómo?— —Insistente.—Zyraeth sonrió levemente. —Solo cuando algo me interesa.—Nyxara sostuvo su mirada.Y por un segundo algo se quebró en su expresión y no por miedo. Algo más cercano a… vulnerabilidad. —No soy algo.— —Ya lo sé.—Silencio. Nyxara desvió la mirada primero. —No me gusta esto.— —¿Qué cosa?— —No tener control.—Zyraeth la observó y esta vez, en lugar de avanzar, dio un paso atrás.Dándole espacio. —Entonces quedate cerca —dijo—. Es más fácil.— Nyxara lo miró, sorprendida pero no respondió. Un golpe seco resonó en el edificio ambos se tensaron al mismo tiempo pero no fue un grito fue algo más profundo. Como si viniera desde abajo desde las entrañas del lugar. Zyraeth frunció el ceño. —¿Lo sentiste?—Nyxara asintió lentamente. —Sí.— —¿Qué es?—Ella tardó en responder. Pero cuando lo hizo, su voz fue apenas un susurro. —No es “qué”.—Zyraeth la miró. —Entonces…—Nyxara levantó la vista y esta vez no esquivó nada. —Es “quién”.—El silencio que siguió no fue vacío, fue una advertencia.Y en algún lugar bajo la escuela… algo acababa de despertar.
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