un principio

484 Words
me llamo mary Cortés tengo 15 años vivo en londres hago parte de un orfanato. en el cual he vivido desde que tengo memoria mis padres me abandonaron a las afueras de la ciudad por unas extraña marca lunarescas al rededor de mi espalda la cual parece una garra y un mendigo me trajo aqui las monjas me acogieron y criaron las chicas del orfanato dicen que estoy maldita y suelen molestarme un poco por mi nivel de inteligencia soy alta para mi edad delgada con el cabello rubio ondulado labios rojos y con un rostro bastante peculiar y androgeno dependiendo de mi vestimenta puedo pasar desapercibida con chico o chica. en el orfanato casi todas son mujeres solo hay un sacerdote llamado juan el tipico hombre gordo barbado y desagradable es un hombre bastante miserable el cual te castiga por todo y todas tratan de no estar en su camino hoy es un dia comun como de costumbre las monjas me han asignado una larga lista de deberes desde limpiar los pisos hasta organizar las habitaciones incluyendo la del padre juan. cuando me disponia a limpiar la habitación del padre la cual apesta senti que el padre venia y me escondi en un viejo armario lo vi ingresar a la habitación jaloneando por el brazo a una niña no mayor de 12 años la cual pedia disculpas y prometia no volverlo a hacer el padre ingreso cerro la puerta y le pidio arrodillarse le entrego un rosario y le pidio decir sus plegarias mientras el la observa sentado desde su cama la chica resaba como si su vida dependiera de ello de pronto el padre se levanta la mira y le dice yo puedo hacer que nunca te vuelvan a castigar pero a cambio tu debes ser una niña obediente no te hare daño solo mirare la evolucion y crecimiento de tu cuerpo la niña se levanto como si no fuera la primera ves que lo hacia yo desde el armario sentia impotencial y un nudo en el pecho que me impedia respirar segui mirando sin hacer nada la niña se desvistio y se acosto en cama el padre toco sus pequeños senos que apenas empezaban a crecer y continuo lamiendolos como si se alimentara de ellos con cierta presión la lamia por todos lados como un animal la niña solo permanecia quieta no emitia sonidos ni tan siquiera un lamento en cambio el lo disfrutaba aquel cerdo infeliz le decia esta ves no dolera haras algo mas facil se bajo los pantalones saco su miembro totalmente peludo y abominable y le pidio chuparlo aquella niña siguio cada orden sin oponerse a nada y luego el le permitio salir y continuar sus deberes yo estaba desesperada queria salir de alli y vomitar cuanto antes y olvidar todo lo que habia visto no podia evitar sentir pesar mis lagrimas se derramaban por mi rostro
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