Narra Aurora. La ceremonia de la boda de Marcos y Amelia fue probablemente la cosa más hermosa que jamás haya experimentado. Habían hecho sus propios votos. Fue un momento especial. Miré el pastel que habían traído cuidadosamente al salón de baile del complejo donde era la recepción, era perfecto. Solo estaba admirando el hermoso lugar y todas las personas que estaban allí en la sala. —¿Puedo ir a jugar con Marcela?—preguntó Gema. Habían unos cuantos niños en la boda y había hecho amistad con ellos. —Si, solo te cuidado. No vayas al lago —le dije. La propiedad tenia un hermoso lago. Ella se se fue, observe a Dylan charlando con algunos de sus primos, le insistí que fuera hablar con ellos, no quería dejarme sola. Pero no podía estar siempre conmigo en un evento donde toda su familia

