Narra Aurora. Años después. Llegamos a la playa y nos pusimos cómodo, los más felices eran los niños. Nuestros hijos, Santiago y Demian jugaban con la arena acompañados de su primos Alec, hijo de Amelia; y también con Marelin y Eva hijas de Carlos y Nataly. También estaba la pequeña Ruth, hija de Zack y Lilian. Y por supuesto Gema, mi hermana estaba a punto de graduarse de secundaria. Dylan pasaba ocupado con sus misiones, pero hacia todo lo posible por pasar tiempo con nosotros y jugar con nuestro hijos. Eran niños muy inteligentes, pero sobretodo con un gran corazón. Les habíamos enseñado apreciar las pequeñas cosas de la vida y de ayudar a los que más lo necesitaban. Me acomode al lado de Dylan a ver a nuestros hijos jugar. —¿Puedes creer lo mucho que han crecido?—coment

