Narra Aurora. Los brazos de Dylan se apretaban alrededor de mí mientras decía: No vuelvas a hacer eso, Aurora. Nunca te vayas, j***r. —Yo no estaba dejandote— expliqué—.Estaba dejando la situación. —No lo vuelvas a hacer—exigió por segunda vez—.Me asustó muchísimo cuando no pude encontrarte. Regresemos a la casa—dijo. —Estoy bien ahora— discutí. —Yo no— respondió con una voz que estaba vibrando de emoción—.Si no me meto dentro de ti ahora mismo, voy a perder la cabeza. Mi corazón y mi cuerpo se dispararon al mismo tiempo, y me presioné contra él para tratar de detener el dolor que palpitaba dentro de mí. —Entonces tal vez no deberías esperar— dije en un tono sensual que apenas reconocí. —No me jodas ahora mismo, Aurora o podrías obtener más de lo que pides— dijo con brusquedad jus

