La fiesta había sido un evento impresionante, lujos por doquier, Frank se había pasado toda la noche conversando con Sebastián y el Omega se sintió muy cómodo a su lado, Frank era algo mayor que él, tenía 20 años y habían jugado juntos siendo niños en la mansión de la abuela de Noah, en ese entonces ninguno de los tres se presentaba como alfa u Omega así que eso no era importante para ellos. Frank seguía siendo tan gracioso como recordaba, se la había pasado haciendo bromas y animando a Ramses y al pequeño Omega que a pesar de intentar siempre guardar la compostura se sentía morir ante todo lo sucedido con Mateo. Leo y Alice estaban al otro extremo de la mesa, la Omega tratando de llamar su atención de cualquier forma, el alfa con unas ganas locas de intentar asesinar al otro alfa que se

