Jacob —No, —volteé mi rostro y Nickolas musitó algunas groserías. —No quiero. Se sentó y pasó una mano por su rostro —No sé qué mierda pasa contigo. Abrí mi boca un poco incrédulo y me paré de la cama. — ¿Qué pasa conmigo? —Reí — ¡Follamos todos los putos días! ¡Hoy no quiero! — ¡Pero yo sí, Jacob! —se levantó y tomó mi muñeca tirándome a la cómoda. Se situó encima de mí y comenzó a dar besos en mi cuello. Mis ojos comenzaron a humedecerse y lo empuje lo más fuerte que pude, haciendo que cayera al suelo. Al momento de escuchar como gimió por el golpe, corrí fuera del lugar y busqué las llaves del departamento. Menos mal no me había quitado nada y estaba totalmente vestido. Amaba a Nick, pero cuando se comportaba así, lo mejor era alejarme. No quería estar involucrado con el forzadam

