Cinco horas después, me encontraba de nuevo en mi habitación, sola, una vez lista, Dayla recibió una llamada urgente de su madre, se despidió rápidamente y salió corriendo dejando sus "planes" para otro día, no sabia si sentirme aliviada o temerosa. Falcón salió... como era de esperarse y ahora me debatía sobre que hacer... ¿Tarea? tengo miles de pendientes. Ya me había dado el lujo de perder clases por mucho tiempo y ahora tengo que ponerme las pilas... una interrupción en la puerta me distrajo. Lara se colocó al pie de la habitación con un teléfono en mano, supuse que era el de la casa, con un gesto silencioso le di permiso para entrar, se apresuro a llegar y me extendió el aparato color n***o. -¿Quién es?.- Me apresuré a tomarlo de sus manos. -Su esposo.- contestó. Puse cara de est

