Al terminar la cena, despedimos a los padres de Falcón, su madre me hablo sobre los bebes que esperaba tener pronto, y yo me limitaba a asentir, distante. Al irse, Falcón inmediatamente se dirigió a su estudio y se encerró ahí, suspiré y me dirigí a la habitación, mientras subía las escaleras me vi interrumpida por su voz. -Edith, ¿Podrías venir un momento?.- me di la vuelta, al pie de la escalera y me encontré con una versión de Falcón mas... humana, su camisa se notaba desarreglada y su corbata colgaba medio desecha, sus facciones eran tensas. -Si, claro.- con las manos temblorosas me apresuré a su lado y lo seguí hasta su estudio, al que, por supuesto, nunca había entrado. Como era de esperarse, era visión masculina pura, nada aquí desprendía un toque femenino, su escritorio tenia u

