『 4 meses después 』 Voy en caída libre por varios minutos, comienzo a desesperarme hasta que siento una opresión en mi pecho, por lo que abro los ojos de golpe, agitada, tanteando a mi lado, donde se encuentra Luciano que se ha despertado por mi abrupto despertar. —¿Estás bien hermosa? —pregunta adormilado y hago un sonido afirmativo. —Lo siento cariño. Sigue durmiendo. —digo tomando el vaso de agua, como es la costumbre luego de un episodio como éste. Luciano me abraza contra su pecho y nos volvemos a quedar completamente dormidos. El despertador suena a las cinco de la mañana, ya que después de años de no haber tomado vacaciones, Luciano me ha convencido de viajar a Marbella a conocer a sus padres y conocer algunos lugares en Europa. Aunque Nana Sophía nos insistió en desa

