Un empujón lo recibe de regreso La impresión de aquello lo sorprende, no porque él no hubiera podido detenerlo, es más aquel movimiento era tan suave, ligero, superficial que cualquiera podria haberlo rechazado. Pero no el. Él no quería tomar nada de Emma a la fuerza, Aun así, sus impulsos lo habían llevado para querer besarla, y ella reacciono a voluntad. Y el acepto aquel rechazo; de nuevo. -¡Que haces!-ni siquiera era una pregunta, se lo estaba gritando -Te amo, Emma Aquello la enmudece, y sus ojos azules brillan con la intensidad de una tormenta -lo he hecho toda mi vida. -¿De qué hablas? Tú me odiabas. El niega -no lo hacía. -¡Claro que sí! Siempre lo has hecho. -No. -Si. -No. Ella frunce el ceño -De pequeño, siempre que me mirabas parecías fastidiado.-le recuerda -Al

