Cuando llego la hora de salida del trabajo, Danny tomo su maletín. Si, para completar el outfit, como no, un maletín. -Sabes, parecieras que te esforzaras en aparentarlo -le sonríe Erick -¿tienes algún problema con eso? -No importa que cargues. No importa que vistas. Eres tu Dan. De lo que siempre estaré seguro en mi vida, eres tú. ¿Cómo alguien podía tener tanta sinceridad en un comentario que parece trivial? ¿Cómo alguien podía confesar todo lo que sentía sin miedo a ser dañado? Alguien capaz de mostrarse vulnerable. Algo que Dan no podía. Porque lo habia aprendido en el mundo de abajo. Mostrar tus debilidades, solo exponía cuales eran tus puntos descubiertos, justo donde la espada podria entrar. Ella sacude la cabeza liberándose de esos pensamientos -¿estas bien? -Si. Estoy bie

