Capítulo 7

1652 Words
Capítulo 7 Adara. — Me llega un mensaje de un número desconocido. — le digo a Wendy un poco sorprendida y al mismo tiempo molesta. Nos acostamos en la alfombra de la habitación. —No entiendo que te extraña — menciona Wendy y se burla. —Yo no le he dado mi celular a nadie... Ambas nos miramos muy intrigadas y vemos el mensaje rápidamente. -Mensajes- —Hola Adara, soy Noah Davis, seré tu tutor mañana en el aula 7 a primera hora, nos vemos y llega a tiempo para aclarar tu dudas. Nos quedamos en shock, no se que responder. — ¡Te acaba de escribir el papasito! ¡NO LO CREO!— grita eufórica. —¡Cállate! Cody te puede escuchar, y no quiero un hombre celoso a esta hora. Miro de nuevo el mensaje para verificar que no estoy leyendo mal. —¡Si es él! — me pongo las manos en la cabeza — ¿Que hago ahora?. ¿Por qué me siento tan nerviosa? Se supone que no hay nada que temer. Llevo una sensación dentro de mí que no me gusta para nada. Por alguna razón es más fuerte, que lo que siento por Cody. —No Adara no pienses en eso— me golpeó con poca fuerza en la frente. —Vas a recibir asesoría del chico más misterioso y guapo de la universidad ¡Es un sueño hecho realidad! —se ríe. — No te burles, mejor vamos a seguir estudiando —digo evadiendo el tema. (...) Narra Wendy. —Ya vengo, voy a baño un momento. Y pensar que ella estará con mi hermano, y yo tengo años enamorada del suyo... -Flashback- —La piscina se ve un poco profunda Wendy, no deberíamos entrar hasta que llegue Liom y Cody. Nos acercamos al borde. —Por Dios Ada, ya sabemos nadar un poco, no creo que vayamos a morir— la jalo por un brazo. —Si quieres nos sentamos en la orilla pero no entremos aún — responde asustada. Nos sentamos y comenzamos a jugar con el agua en nuestros pies. Me gusta cuando nuestras familias se reúnen, siempre vamos a lugares geniales. —Quiero tomar algo de jugo ¿Quieres? — pregunta Adara y se levanta. —Si, y traes unas galletas para las dos, yo te espero aquí — sigo chapoteando el agua con mis pies. De repente, siento un golpe en la espalda, no alcanzo a reaccionar cuando el agua ya ha sobrepasado todo mi cuerpo. Tratando de tocar la orilla me doy cuenta de que estoy hundiendome. Estoy lejos. La desesperación me está llevando a no poder más y comienzo a tragar agua. Siento un deseo insaciable de respirar, pero mi mente ya está perdiendo la consciencia y solo me quedo tranquila hasta no recordar nada. —¡Wendy! ¡Wendy vamos despierta! ¡Wendy!—gritan mi nombre varias veces. Escucho mi nombre, recuperando la consciencia. Oh no, solo quiero vomitar. Me giro a un costado vomitando agua y tosiendo, con poca fuerza que tengo. —¡Ya estás bien! —me abraza —Hoy no te vas acercar más a la piscina, casi nos matas del susto. —Liom — lo veo fijamente- gracias. —Wendy, gracias al cielo estas viva, tus padres te van a llevar al hospital —me dice Adara sentándose a mi lado. —¡Vamos cariño! — me toma en brazos mi padre. También ví a mi madre con los ojos llorosos. — Todo va a estar bien —exclama Liom despidiéndose. Él me ha salvado la vida, no puedo creerlo, no sabía que el hermano de mi mejor amiga era un niño tan maravilloso. Siento mi corazón latir de una forma distinta. Creo que me gusta... -Fin del flashback- (...) —Oh lo siento — chocamos sin querer. Veo que es Liom. —Disculpa Wendy, creo que iba muy distraído... — Tranquilo, no hay problema — sonrío disimulando la pena que siento cada vez que esta cerca. Lo miro a los ojos por unos segundos... olvidando todo a mi alrededor solo quiero verlo así para siempre. —¿Wendy? ¡Hey! —chasquea los dedos —vuelvo en sí de golpe. Que vergüenza acabo de verlo de forma incómoda. — ¿Que? Ah, disculpa, voy al baño — camino rápido bajando la cabeza. No sé que cara habré puesto, pero estoy segura que tampoco quiero saberlo. ¡Tragame tierra! Entro al baño y cierro la puerta con seguro. —¡Wendy eres una tonta! Estoy peor que Adara con este chico — me digo a mi misma mordiendo una manga de mi suéter. Se supone que debo ocultar lo que siento, no sé si este prohibido o no, nunca he hablado esto con Adara. Él es un perro cuando se lo propone y siempre me da gusto porque sus novias me caen mal, pero no se como sería él conmigo. Creo que llego la hora de contarle a mi mejor amiga. (...) Narra Adara. ¿Que me pongo? —Veamos a ver — abro mi clóset y comienzo a rebuscar entre toda mi ropa. ¿Un vestido?, no mejor no, puedo correr el riesgo de pasar pena en el primer día de la asesoría. Quiero verme bonita y decente, un estilo serio. Empiezo a buscar en cada gaveta de mi cuarto, todo lo que pueda servir para un conjunto decente y sobre atractivo, es un lugar de calor, así que no quiero verme tan cubierta. —¡Ya se! —veo un pantalón n***o estilo cuero y lo saco. —Creo que esto me va a quedar bien si lo logro combinar con algo rojo arriba. Saco una blusa roja sin mangas con un cuello alto pero sin dobles, bastante fresca y corta abajo. Busco unos zapatos deportivos blancos con bordes dorados. Creo que es un estilo decente y como nunca puede faltar, un abrigo de jeans corto, aunque no me lo ponga, uno nunca sabe. Me siento frente al espejo y tomo un cepillo para peinarme, me hago una cola alta. Detallo cada pelito para que no me vea como un erizo. —Listo peinado y outfit, ahora un poquito de maquillaje. Empiezo a maquillar mis cejas, luego un poco de rubor para no verme tan pálida, y por último, un labial rojo para el toque final. Mi piel es blanca así que es el rojo resalta, espero no sea demasiado. Guardo todos los libros y libretas en mi bolso y salgo de la habitación. Llegando a la cocina todos están sentados desayunando, la nueva empleada ha preparado unos sándwiches y la verdad, se ve deliciosos. —¡Buenos días! —digo en voz alta para todos. Cody me mira con la boca abierta. —Te van a entrar moscas, bobo— se burla Wendy, utiliza su mano para cerrarle la boca empujando su mentón. Todos se ríen y me siento con ellos en la sillas del mesón de la cocina. —¡Hoy estás muy preciosa! Creo que seré el doble de celoso hoy — dice Liom jalando un mechón de mi cabello. —¡Auch! Dejame tranquila, además nadie se fija en mi. — Yo no diría lo mismo — responde Wendy en voz baja tomando una taza de café. —Cállate — reprocho dándole un codazo en el hombro izquierdo. —¡Hora de irnos! No quiero llegar tarde —dice Dylan colocándose su bolso en un hombro. Entrando a la universidad veo que no ha llegado Noah, lo busco con la mirada y ningúno se me hace parecido a él. Que extraño, se supone que hoy es su asesoría. —¿Me veo bien? — Me paro frente a Wendy. —Te ves preciosa, ¿hoy estás de cacería cierto? — pregunta con picardía. —No, pero tampoco estoy en depresión —nos reímos a carcajadas. —Nos vemos más tarde, te amo - me dice Wendy mientras se va al comedor. Soy la única que va a entrar a una clase tan temprano, supongo estarán por ahí echando broma. Entro a la clase y veo a varios estudiantes conversando entre ellos. Noah no ha llegado. Me sentare en el primer puesto, después de todo la razón número uno para estar aquí, es entender mejor matemáticas. Me acomodó en el puesto y sacó una hoja y un lápiz para anotar. Alzo mi mirada y la espera ha acabado, entra con su elegancia de siempre. Creo que la imaginación me esta pasando un mala jugada. Me está mirando un poco sorprendido y no se si es una ilusión o en verdad me esta viendo así, tan directo. Si esto no es real mejor es fingir que no está sucediendo — Agacho la cabeza Coloca sus cosas en el escritorio y pasa una mano por su cabello, se ve como si hubiera venido apurado. — Buenos días chicos, muchos ya sabrán mi nombre, les escribí a todos anoche para asistir a la asesoría de hoy, recuerden, la idea aquí, es que pregunten todo lo que en una clase normal no se atreven a preguntar. Habla con tanta educación, que parece otra persona. Por un momento me imaginé a un Noah súper odioso y déspota, pero es todo lo contrario. La clase comienza y mientras anotó, siento su mirada pasar por mi una y otra vez. Tal vez no debí sentarme de primera... ¡No! Claro que debo estar aquí, necesito estas clases para que no me quede la materia. (...) —Bueno chicos, fue un gusto dar la clase y responder a todas sus dudas, durante la semana iremos teniendo una hora de asesoría particular con cada uno para los próximos exámenes. Todos se despiden y empiezan a salir del salón poco a poco. —Tú — me señala — ¿puedes quedarte un momento?. ¡Controla tus nervios Adara! — Si —tartamudeo un poco. Rayos...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD