Noah
Es ella, esa chica tan hermosa, aquí en mis asesorías.
Voy a ser su tutor, que irónica es la vida.
No puedo dejar de verla, pero tengo que disimular, ¿será ella en realidad?.
La miro — agacha su mirada — oh... creo que la hice sentir incómoda.
Coloco todas mi cosas sobre el escritorio y me presento.
— Buenos días chicos, muchos ya sabrán mi nombre, les escribí a todos anoche para asistir a la asesoría de hoy, recuerden, la idea aquí, es que pregunten todo lo que en una clase normal no se atreven a preguntar.
Tomo el marcador de la pizarra y comiendo a explicar el primer el tema.
Quiero ver si en verdad es ella, miro a todos pero de alguna manera no puedo despegar mis ojos de su puesto, quiero verla.
No voy a negar que se ve muy hermosa.
Ese color rojo en sus labios y su piel pálida, me atraen.
Termino de explicar, la clase ha acabado.
No me voy a quedar con esta dudas debo saber como se llama.
¿Que hago para que no piense que la acosando?
¡Ya se! — saco la lista de los alumnos de asesorías — le preguntaré su nombre para ver cuando me toca con ella el particular.
— Chicos, fue un gusto dar la clase y responder a todas sus dudas, durante la semana iremos teniendo una hora de asesoría particular con cada uno para los exámenes que vienen.
Todos se despiden y salen poco a poco.
— Tú — La señaló con mi dedo índice — ¿puedes quedarte un momento?.
Espero no lo tome a mal.
— Si... — tartamudea un poco nerviosa.
Se acerca al escritorio, mientras guardo los libros en mi bolso.
— ¿Cuál es tu nombre? Para buscarte en la lista.
— Soy Adara Alcott.
¡Yo le escribí anoche! Es la primera de la lista...
— Si ya vi, nos veremos el día viernes por la tarde, puede ser en el campus, llevaré libros, traes tus apuntes de matemáticas.
Disimular es mi profesión.
— Ok, entonces nos vemos el viernes — salen de salón despidiéndose.
Esa chica trae un aura diferente.
Termino de guardar mis cosas y me dirijo a mi clase de contabilidad.
(...)
A veces estoy en un sueño, donde ella está, un sueño del cual no quiero despertar...
— Noah... ¡Noah! ¡Noah! — grita y me sobresaltó.
— ¿Que quieres Megan? — respondo tajante.
No soporto su presencia.
— Quiero que vayas a una fiesta en mi casa este fin de semana.
No sé para qué pregunta, si ya sabe mi respuesta.
— No — digo secamente.
— No es lo que tú crees, tu familia va a estar, será la inauguración de un nuevo proyecto de mi papi, y como tu padre es socio, también estará, así que no faltes. — me tira un beso y se va.
Esta mujer es insoportable, lamentablemente ella tiene razón, mi madre me había dicho que este fin de semana iríamos a la inauguración de u negocio de mi padre.
Jamás pensé que sería en la casa de esta niña malcriada.
No sé que estaría pasando por mi cabeza cuando fuimos novios.
Creo que era aún más idiota que ahora.
La vida cambia muchas veces y cuando menos lo esperas, te da un golpe y ya no vuelves a ser el mismo
(...)
— ¿Quieres que vaya a esa fiesta de tu padre? — hace una mueca de fastidio.
No tengo de otra, estar con Megan seria una tortura.
— Si. — respondo secamente.
— No lo sé amigo, Megan es un poco engreída y no me gusta estar donde no doy invitado.
Ryan por favor, no me dejes solo en este momento.
— Yo te estoy invitando, además, mi padre es uno de los principales, si fuera por mi, no iría, pero no tengo de otra — me lanzo hacia atrás, acostandome en el césped.
Este parque cerca de la universidad es muy tranquilo, lastima que los perros dañen las flores.
— Iré con una condición — me señala con su dedo índice.
— Dime.
— Me tienes que presentar chicas lindas durante la fiesta. — guiña un ojo.
Siempre tiene que ser un bandido, estar coqueteando parece su pasión.
— Si lo que tu digas, tal vez alguna primas de Megan estén ahí — digo con sarcasmo.
— Prefiero morir solo, antes que tener algo con ver con la familia de esa mujer. — voltea los ojos.
Me río y el se arrecuesta al árbol.
La brisa desordena mi cabello, levantando un poco mi camisa.
La paz de este momento es maravillosa, como me gustaría comer un helado ahora.
— Oye — me empuja — ¿Que tal te fue en las asesorías?
— Ya quiero que acaben, ¿recuerdas la chica nueva? Estuvo hoy en el aula y pronto me tocará una preparación particular con ella. — le digo tranquilo, nada tengo que esconder.
Agarro mi bolso y me lo coloco de cabecera, como una almohada.
— Uuh, creo que esa chica está interesada en ti — toma una hoja — pero tu solo eres un rompecorazones — rompe la hoja en varios pedazos.
— Ryan deja de hablar estupideces, ella parece tener novio — cierro mis ojos y coloco mis manos detrás de la nuca.
— Te veo muy cómodo Noah, recuerda que tenemos clase en 20 minutos.
— No seas aguafiestas y solo relájate hasta que llegue la hora — me tapo la cara con un pañuelo.
(...)
— Nos vemos mañana chicos, no olviden estudiar — exclama la profesora en voz alta mientras salimos del salón.
Me coloco bolso en la espalda y saco mi celular de mi bolsillo para ver la hora.
Vaya es un poco tarde — ¡PUM! — Chocó con alguien dejando caer el celular.
Veo al suelo y es la chica de cabello n***o, Adara.
— ¡Discúlpame! No te vi, vengo un poco apresurada — se levanta alterada y con un rostro que refleja la vergüenza sin decir una sola palabra.
— Lo siento, déjame ayudarte — recojo 2 libros y mi teléfono.
— Toma — se lo entrego.
— Gracias — baja la mirada — lo siento.
Sigue caminando y yo solo puedo verla de reojo.
Su cabello es brillante y muy llamativo.
Creo que nunca fui el tipo de persona que detalla a las mujeres tango como ahora.
— Es tarde — miro el celular — son las 6:25.
Detallo un poco mas la pantalla — Rayos — veo la el protector de pantalla roto.
Me acabo de tropezar con una chica no con una pared, que teléfono tan delicado — me burlo.
Llego al estacionamiento y me subo al auto, veo que ella pasa para llegar a donde está el grupo de chicos con quienes siempre está.
¿Porque pasará tanto tiempo con ellos?
Supongo que debe tener algo con el que siempre la abraza.
Ya va... ¿porque estoy pensando en esto?
Nunca le presto atención a nada en la universidad.
No puedo negarlo, ella tiene algo que despierta mi curiosidad.
(...)
— ¡Mamá! — grito fuerte — ¡Ya llegué!
Dejo las llaves en el mesón y abro el refrigerador para tomar un vaso de agua.
— ¡Genial! Hay manzanas — agarro una y la muerdo.
¿Dónde estará mi madre? No me contesta.
— ¡Mamá! — Vuelvo a gritar.
— ¡Estoy en el jardín! — escucho su voz proviniendo de afuera.
Dirijo mi pasos a la puerta corrediza que va hacia el jardín.
— ¿Que haces aquí? — cuestiono.
— Estoy regando un poco las flores hijo, eran las favoritas de tu hermana. — toca una flor.
Me entristece un poco ver a mi madre así, en una constante depresión, parece que lo supera a veces, y en otras recae con más intensidad que la anterior.
— Pero no deberías hacerlo mamá, tenemos como 3 jardineros, papá les ha dado la orden de que las mantenga en buen estado. — reclamo.
— Las cosas hechas sin amor, no quedan igual.
Creo que sus palabras son suficientes para guardar silencio por ahora.
Entro a la cocina a ver que hay de cena.
Mmmm creo que mejor pido algo para cenar, comida China no estaría nada mal.
Minutos más tarde.
Suena el timbre — me levanto del sofá y corro a la puerta principal.
— Aquí está su orden joven — recibo el pedido.
— Muchas gracias — le doy una propina y cierro la puerta.
Subo a mi habitación.
Abro mi celular mientras estoy comiendo sobre el escritorio de tareas.
¿Que habrá de bueno en f*******: hoy?
Necesito distraer un poco mi mente.
Comienzo a ver muchas publicaciones, hasta que, de repente, una roba mi atención.
Una chica muy linda en un monumento de Grecia junto a una rubia.
Se me hace muy familiar... ¿Quien será?
Entro en la publicación y veo lo comentarios.
— "Tan linda Adarita" — leo el primer comentario.
Veo quién lo ha publicado y es una tal Wendy.
— ¡Es Adara! — exclamó sorprendido.
¡Si es ella!
Entro a su perfil y empiezo a ver todas sus fotos y publicaciones..
Creo que ahora entiendo un poco más porque se la pasa con el mismo grupo de amigos en la universidad.
Ahora todo recobra sentido...
(...)
Ring.. ring.. ring..
— ¡Que fastidio! — apago la alarma.
Me quedé dormido y ni cuenta me di...
Bajo las escaleras y me dirijo a la puerta principal.
— Hijo ¡buenos días! ¿A dónde vas?.
No me di cuenta que mi madre estaba despierta, menos tan temprano.
— Buenos días mamá, iré ala biblioteca a pedir unos libros con Ryan, hoy tenemos examen.
— Deberías desayunar antes de salir, ya le digo a la empleada que te prepare algo. — se dirige a la cocina.
— ¡No! — la detengo — yo comeré algo con Ryan, no te preocupes, nos vemos más tarde — depósito un beso en su frente.
Si quiere regar plantas pero no hacer un desayuno...
(...)
— Las chicas este año están más lindas — dice Ryan mirando una chica que está al otro lado de la calle.
— Para ti, solo las nalgas y un buen busto lo es todo.
— ¿Para ti no? Noah Davis.
— La belleza no está en el cuerpo, sino en el alma que lo habita.