Capítulo 10

1803 Words
Adara Si se te apaga la alegría, solo cambia el bombillo. (...) — Un gusto estar con usted señorita — abre la puerta del auto. Me bajo y dirijo mis pasos a la entrada del centro comercial. Tengo que verle el lado bueno a todo esto, me encanta el helado, sobre todo si es gratis. Aunque mi padre puede comprarme todos los que yo quiera, y en la casa hay varios tipos de helados en el congelador... — ¡Ada! Vamos no te quedes atrás — me toma la mano. Ok, me ha sorprendido su emoción. De alguna forma, me hace feliz ver que él está feliz conmigo. Llegamos a la heladería y hay muchas personas en la fila, supongo que todos se tomaron enserio lo de los mil sabores. — Ven siéntate, yo estaré en la fila — me señala una mesa con dos puestos. — ¿Que sabor quieres?. Me siento — Quiero un helado de vainilla con trozos de galleta y sirope de chocolate. — Como usted diga mi Lady — hace una reverencia. Se va a la fila y aprovecho para abrir mi celular. Veo la hora y me doy cuenta que no es muy tarde. ¿Cody será el hombre indicado para mi? Mi familia y su familia parecen ser muy unidos, pero no se si eso me haga feliz. (...) — ¡Esto está delicioso! — exclamo después de dos cucharadas. — Valio la pena esta cita — dice y se mete una cuchara de helado en la boca. ¿Acaso dijo cita? — ¿Cita? — cuestionó un poco confundida. Veo que sus mejillas se enrojecen, quizás sea de la pena por mi pregunta. — Solo si tu quieres decirlo así — responde avergonzado. — No tengo ningún problema, es parte de conocernos más en el ámbito amoroso, dije que te daría una oportunidad y así es. — sonrio para no hacer el ambiente incómodo. — Vaya que eres una mujer con seguridad en si misma y mucha determinación. — se levanta y lleva su vaso vacío a la basura. Me levanto con él — Gracias por el halago. — No es halago, es un realidad, creo que cada día me enamoro más de ti — dice sin pelos en la lengua. No sé que decir a esto... Guardo silencio y comenzamos a caminar por el centro comercial. — ¿Porque te quedas callada? — camina a mi lado — ¿dije algo malo? — No para nada tranquilo — agito las manos — solo que a veces siento que vamos muy rápido... — De verdad no quiero presionarte, perdóname — se preocupa. — Tranquilo — lo tomo por el cuello — Tu y yo estamos bien, solo vayamos despacio y que el tiempo defina lo que sentimos en realidad — depósito un beso en sus labios. Levanto la comisura del labio pícaramente y sigo caminando. Su cara de atontado, me encanta, creo que esto valió la pena. (...) — Mis hijos, llego el momento de alistarnos, así que pónganse muy elegantes y en 2 horas nos iremos. — exclama mi padre emocionado por el evento. — Papá ¿ hasta que hora estaremos allá? — pregunta Liom Todos miramos a Liom en mal plan. — No lo sé, ¿Acaso tienes algo más importante que hacer que acompañar a tu padre en un nuevo proyecto? — pregunta mi padre — No pero... — Bien, entonces tú serás el último en regresar a casa. — sale la habitación. Nos reímos a carcajadas. — Parece que señor Papá está dispuesto a todo hoy con sus nuevos socios. — dice Dylan mientras toma un vaso con agua. — Bueno chicos, mejor vamos alistarnos, no queremos que los dejen de últimos en la fiesta también. — responde Wendy apurandonos. Salimos cada quien a su habitación y Wendy entra conmigo a mi cuarto. — Bueno mi linda, ¿qué outfit tenemos en planes para hoy? — dice Wendy feliz. Abro la puerta de clóset y saco los 10 vestidos más nuevos y brillosos que trajo mi padre de su viaje a Francia y aún no los he usado. — ¿Cuál crees que sea el más adecuado para la ocasión? — le preguntó a Wendy y nos paremos frente a la cama. Todos los vestidos son hermosos, es muy difícil escoger sin una segunda opinión. — Creo que este es el más lindo — lo toma y me pone encima para verme en el espejo. Es un vestido morado largo, ceñido al cuerpo con brillo de seda y un escotado en la espalda hasta la mitad. — Es muy serio, creo que me vería mayor de lo que soy, mejor otro. — guardo el vestido en el clóset. — Entonces ponte este — lo agarra y me lo pasa. Creo que este si esta mejor. Un vestido dorado lleno de pedrería y un solo hombro, un escote largo pero tapando lo suficiente para verse decente, falda estilo campana con doblez, corto hasta la rodilla. — ¡Quiero usar este! — exclamo feliz. mis ojos se ven bonitos y mi cabello por alguna razón se ve más oscuro, pero me gusta. Me coloco el vestido y busco unos tacones dorados con piedras en la parte trasera. Creo que un peinado semi recogido se verá mejor y no me dará tanta calor, no se donde estaremos, pero supongo que al ser súper millonarios reunidos, todo estará a la altura. TOC TOC — Hija soy tu padre, traje a una estilista para que las peine, hoy es una noche muy importante y quiero que mis niñas se vean elegantes y preciosas — abre la puerta. — Oh ¡papá gracias! Eres el mejor — le doy un beso en el cachete. — Creo que más consentidas no podemos ser. — dice Wendy eufórica. Las estilistas pasan y comienzan a peinar y maquillar con dedicación, creo que mi padre les va a pagar muy bien. A veces me pregunto, como me padre obtiene tantos ingresos... Se que todo es legítimo, pero no todos sus amigos tienen a sus hijos con las comodidades que él nos ha dado. Es un poco sospechoso. (...) — ¡Te ves simplemente extraordinaria! — exclama Cody. — Creo que no hay palabras para describir lo hermosas que se ven hoy — exclama mi padre con orgullo. Salimos y nos subimos a la limusina, es extravagante, algo típico de mi padre. La tapicería que trae es muy suave y sin contar que me encanta las luces y la música. Veo que mi padre no se limitó hoy con las bebidas alcohólicas, espero Liom se mantenga sobrio por lo menos hasta la mitad de la noche. Esto, en definitiva, se pinta como una noche maravillosa. (...) — ¿No estás un poco nerviosa? Creo que vamos llegando, seguro habrán chicos guapos y muy ricos, con padres aún más ricos — me susurra Wendy al oído mientras vemos por la ventana. — Solo quiero que demos una buena impresión, el nos presentará a todos como sus hijos, y hacerlo pasar pena no es parte de la noche. — mis nervios están de punta. — Relájate, mientras no haya nadie de la universidad, todo estará bien. — Sice Wendy y se toma una copa de vino como si fuera jugo. Luego de varios minutos y la oscuridad de camino, veo por la ventana una gran mansión. — ¡Llegamos! Disfrutemos la fiesta en honor a la inauguración de mi nuevo proyecto, con nuevos socios — levanta su copa en señal de brindis — ¡Por un gran inicio!. — ¡Salud! — brindamos chocando las copas y nos bajamos de la limusina. Observo la fuente que tiene como 7 metros de diámetro y 2 grandes delfines en el centro, un tanto llamativa. Al acercarme veo que el agua está cristalina y muchos peces grandes y de varios colores nada con tranquilidad. Lastima que no se nada de peces o animales del mar, pero me limito a darme cuenta que son hermosos y peculiares. Caminamos a la entrada. — Sea bienvenido señor— inclina su cabeza — es un honor tenerlo aquí con su familia. — abre las puertas. Mi padre se dirige al centro de la mesa donde están todos los aperitivos y por supuesto, sus socios. Las paredes blancas champan y sus bordes dorados, hace que parezca un castillo, la flores por todos lados en jarrones enormes. La alfombra, sin duda, se lleva el centro de atención, cualquier diseñador de interiores se tomaría fotos aquí. — Este se ve lindo — me da un codazo en el hombro derecho . — ¿Que cosa? — pregunto y Wendy me hace seña con el mentón para que voltee. Evidentemente ya logro captar la primera víctima, un chico blanco, cabello n***o, vestido con un traje color vino, alto y con un lindo semblante. Sin embargo, parece ser un poco engreído, mira a todos por encima del hombro... — ¿Estas segura que quieres hablar con ese tipo? Parece un poco engreído — cuestiono haciendo una cara. — No te preocupes, se comportarme como una dama, sin ser humillada, además, no tengo nada que perder. — toma una copa de la mesa y se acerca disimuladamente a él. Mejor no sigo viendo esto — volteo y me alejo a otra parte del lugar. — Señores, quiero que todos pasen al centro — escucho una voz a micrófono. ¿Ese es el vicerrector? No puede ser... eso significa que... — Sean bienvenidos a mi hogar, es un placer para mi hija, Megan, y para mi compartir con ustedes hoy este logro. Estoy en la casa de la tonta que me aveces me molesta en la universidad. Genial, vine a la casa del lobo y no me di cuenta, para peor mi padre ha cerrado tratos con su papá. Bueno el no tiene la culpa de que su hija sea una malcriada insoportable. O quizás si... — Mi socio, Anthony alcott, un gran comerciante de Grecia y ahora rector principal de la universidad, ha cambiando su estilo de vida en busca expandir sus negocios, por eso mismo, hoy tenemos el honor de su presencia aquí — lo señala y todos comienzan a aplaudir. Me acerco un poco más al centro y me doy cuenta que esta Megan a solo unos metros. Rayos... Creo que si me escondo de su vista, no se dará cuenta que estoy aquí. — También es un honor para mi mencionar a nuestro otro socio estrella, el que ha sido de mucha influencia en la creación de este proyecto, Robb Davis, empresario a mucha escala aquí en California. — todos aplauden. Parece más un evento de celebridades que el inicio de un negocio. Si el se llama Robb Davis... Ese apellido me suena familiar.
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