Un mensaje hizo vibrar mi teléfono, espabilándome, era Kalev, por lo que revoleé los ojos, no me apetecía hablar con él, su último mensaje lo había dejado en visto, pero debía aprovechar y dejarle en claro lo que pasaría entre nosotros luego de que Ivo se enteró. Kalev: «No tengo palabras para disculparme, sé que no quieres hablar conmigo y lo entiendo, supongo que me lo merezco. Perdón Regina, no quise ocasionarte problemas.» Regina: «No tienes idea, Kalev. Y sí, tus palabras de nada valen ante todo lo que ha pasado. Será mejor que está “amistad” terminé ahora, no nos hablemos más, ni si quiera en el trabajo, pediré mi cambio.» Después de eso, no le di tiempo de contestar, solo bloqueé su contacto, aunque no quería hacerlo, cerré los ojos y bufé recargándome en la encimera de la cocin

