Willy's

1218 Words
La tensión estaba presente en las tres aulas del tercer año. Era un día que predecía el caos, todos lo sabían. Nick no podía evitar sentirse nervioso. Cuando llegó el descanso salió a caminar por su cuenta como de costumbre. Nunca iba al mismo lugar dos veces seguidas, ese martes llegó al gimnasio. Había más gente dentro. Diferente a cuando él estaba en primer año, pasar el rato en el gimnasio ya no estaba prohibido, o al menos nadie lo veía mal. Incluso Mason charlaba con un grupo de alumnas que estaban en el lugar. Nick fue a sentarse en las gradas y miró la cancha de basketball. Era diferente verla abierta y con gente dentro jugando que verla cerrada a oscuras. —¡Cuidado! — Escuchó un grito y una pelota voló a su lado. Joder, había estado cerca. Si quería mantenerse a salvo de los juegos de los niños de primero, tendría que alejarse de ellos. Subió hasta el final de las gradas y se sentó por su cuenta. De hecho, en ese mismo lugar fue que habló con Wayne por primera vez. Era donde se escabulló con Lucas tantas veces. En ese lugar también le dio un primer beso a Blake. ¡Coño, como se notaba que le gustaba el lugar! Soltó una risita nasal y entonces volvió a escuchar un grito. —¡Cúbrete! — Le gritaron. La pelota iba directamente a él, sus reflejos actuaron rápido e intentó cubrirse pero el golpe no llegó. Blake estaba ahí, sujetando la pelota. —Anormales, ¿no saben usar una puta pelota de mierda? Los de primero soltaron risitas divertidos por la forma de hablar del mayor. —¿Cuándo llegaste? — Le preguntó Nick. —Te estaba siguiendo. —Joder, no puedes estar cinco minutos sin mí — dijo Nick dramáticamente y tirándose a los brazos de Blake que apenas se sentaba junto a él. Blake no pudo evitar sonreír y al tenerlo abrazándole, le dio pequeños besos en toda la cara, haciendo que Nick quisiera salir de su propio agarre. —¡Para, anciano! ¡Me vas a chupar el alma! Ambos reían y Nick finalmente logró zafarse. —¡¿Querías robarme la juventud o qué?! —Anormal. Nick se acurrucó con el mayor. Últimamente la relación iba bastante bien. Siempre riendo y jugando entre ellos. Entonces Blake habló. —Diego invitó a sus otros hijos a comer — dijo Blake acariciando el cabello de su novio — necesito apoyo moral. —¿Quieres que vaya también? Blake asintió. —¿Tan nervioso te ponen? Blake volvió a asentir haciendo que Nick se riera. Blake no era el mejor tolerando a Simon, Gerard y Cain pero lo hacía lo mejor que podía. Desde que se habían graduado, Diego mantenía el contacto cercano por miedo a que se descarrilaran de sus buenos antecedentes y terminasen volviéndose criminales. A estas alturas de hecho, parecía que el pasatiempo de Diego era cuidar niños problemáticos. —Creo que Morgan quiere postularse para presidente del comité. Nick miró a Blake preocupado. —No te involucraremos, descuida — dijo Blake de nuevo —, Sam y yo le ayudaremos. —¿Por qué coño quiere Morgan ser el presidente de esa mierda? —La universidad a la que quiere entrar pide antecedentes de actividades extracurriculares y lo único que tiene es un mes en periodismo y un año de detención. —Joder. Si lo pones así... Una pelota volvió a volar cerca de ellos. Blake se enfadó. —¡Pero ¿quieren parar?! ¡Joder! Los alumnos estaban quietos. Uno señaló al profesor Mason que los veía con los brazos cruzados. —¡Muestras de Afecto Públicas! — Les gritó. Pasaron las horas y la gente parecía comenzar a evitar el tema del comité. Sobre todo los mayores. No tenían ni idea de lo que se estaba por venir y tampoco querían averiguarlo. Apenas terminar las clases, Nick salió de clase siguiendo a Blake. Morgan se quedó en el aula aún hablando con su novio. Pato regañaba al mismo alumno que antes había estado con aquella chica Chris y el alumno miraba al suelo avergonzado. Pato cambió la cara al ver a Blake. —¿Dónde está tu hermano? Blake alzó los hombros. —Chingada madre — soltó Pato —, ha de estar hablando con el otro pie grande. Enfadado Pato se dirigió al aula de los chicos. —Creo que lo está sobre protegiendo — murmuró Nick. —Celando — corrigió Blake —, creo que odia a Patrick. Blake seguía viendo al chico que entonces chistó sus dientes. Entonces apareció la de cabello rosa. —Joder con el puto Pato — le dijo a la chica. Blake dejó salir una risita. —¡Nick! — Escucharon la voz de David. Nick vio llegar a Will y David juntos. Se veían entusiasmados. —Nick ¿cómo estás compañero? — Le preguntó Will. —¡Willy, me cago en ti! — Escucharon la voz de una mujer. El grupo entero se giró y Blake reconoció a la chica. La pelirroja que había gritado en medio de la escuela el día anterior. —¿Disculpa? —Preguntó Willy confundido. El chico que estaba a lado de Chris notó que el grupo de tercero no se había ido. —Se refieren a mí — dijo él —, yo soy Willy. Detrás de la pelirroja la seguía una rubia con una sonrisa angelical. —No pueden haber dos Willys — respondió Will —, yo soy Willy. —Bueno — respondió Chris —, mi Willy no es como tú, el es más... genial. —¿Cómo se mide eso? — Preguntó Blake sarcásticamente. La pelirroja miró con superioridad al grupo. —Ah, Nick, Blake, el capitán de baseball y el capitán de football. Nick sonrió y miró a Blake. —Ya no nos conocen por... —...porque ustedes destrozaron el comité escolar — interrumpió la pelirroja —. Ya me lo han contado todo. —Puedes ser Willy 2.0 — le dijo David al otro Willy. —Me parece bien — contestó Willy en un tono despectivo —, eso es una versión mejorada al final de cuentas ¿no? —Me cago en... — soltó Will molesto. —No se preocupen — dijo la rubia — no somos sus enemigos, al contrario, queremos ayudar a restaurar la paz en la escuela. —¿Entonces ustedes quieren formar de nuevo el comité? — Preguntó Blake. —Así es — respondió la pelirroja —, ya lo hemos hecho pero necesitamos un presidente. —¿Por qué no se colocan a ustedes mismos de presidente? —Porque Carolina — dijo la pelirroja señalando a la rubia — jamás dejaría que yo fuese la presidenta. —Y Felicity no me dejaría a mi serlo — respondió Carolina. —Willy Junior — dijo Will. —Solo admites que soy más joven — respondió Willy. —Willy Segundo. —Suena cool. —¡Willy Dos! —¡¿Quieres parar?! Will parecía alterado. Miró a David y a Nick, entonces al mocoso que se atrevía a ponerse a su nivel. —Esto es la guerra — dijo Will haciendo que el otro Willy se cruzara de brazos. —Entonces veremos quién gana, ancianos.
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