CAPÍTULO 47

2041 Words

Mis ojos casi se cierran por el agotamiento, cuando el tronco encalla en una orilla, muy lejos de dónde inicié este viaje río abajo. No puedo más. Tengo congelado hasta el aliento y no puedo mover ni un solo músculo de mi cuerpo. El dolor en mi vientre se ha intensificado, pero ni siquiera para sufrir por ello tengo fuerzas. Me bajo del tronco y me echo boca arriba sobre la arena mojada. Cierro los ojos, respiro erráticamente y arrugo la cara mientras me quejo por otra punzada de dolor. Me quedo así durante mucho tiempo, hasta que escucho los ladridos de un perro y, sobresaltada, abro los ojos. «No, no, Dios mío, no. Ya no soporto más de esto». Aunque quiera, no puedo moverme. No siquiera puedo levantar la cabeza para ver por dónde vienen. Así que me resigno a morir devorada por Kratos

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD