Capítulo 11 Secretos (Parte 1) El jardín Estoy en medio de un jardín o invernadero marchito. Las flores están muertas, la tierra agrietada y el aire caliente agita mi cabello. No me gusta este lugar; es deteriorado y sombrío, demasiado oscuro, sin luz ni colores, sin... En cuanto lo pienso y miro a mi alrededor, descubro una rosa en medio de la sequía: bella y perfecta, con gotas de fulgor en sus pétalos. Un crujido llama mi atención y me hace volver la cabeza hacia unos matorrales muertos en las jardineras. Observo la rosa, la cual parece brillar con esas gotas de fulgor. «Aquí no hay ninguna gota de agua», pienso. Ante mis ojos, el jardín cobra vida: colores, aromas, sonidos y su voz. —Quédate conmigo. —Lo haré —me oigo decir—, me quedaré. No lo veo por ninguna parte, mientras

