Capítulo 10 EUFORIA Lo primero que noto es que estoy atada de pies y manos. Mi cuerpo arde, algo me pincha la piel, duele mucho. Siento unos mordiscos en mi piel, en los brazos, en las piernas, y cuando puedo ver, mi cuerpo está cubierto de ratas... Ratas negras y grises que se comen mi cuerpo. Sé que de nada sirve luchar o forcejear; son muchas, no puedo matarlas como cuando era niña. Eso me reconfortaba cuando las veía y sentía miedo; comerlas era satisfactorio, casi orgásmico, pero así, inmóvil e indefensa, solo puedo gritar y sentir cómo me comen viva. Las cuerdas se rompen. Salgo de la mesa quitándome las ratas de encima; me persiguen, me atacan saltando sobre mí, arañándome con patas y dientes. Luego se detienen y huyen, dejándome sola y rodeada de la oscuridad. Un olor a flores a

