Sinceramente no creí que saldría libre de esta y que me estaré presentando en la empresa como si “nada” hubiese pasado, de hecho, pensé que para esta hora ya tendría que ir rumbo a Erkeletz.
Claro esta que mi relación con Fadwa no ha cambiado; sinceramente no creo que cambie, ella esta intentando de lo mas bien los pasos, creo que los toma tan a la perfección que creo que realmente lo que paso ha quedado en el pasado; para ella. Hasta el momento soy una pasante más, la pasante que dejaron por desgracia a su cargo. Pero bueno, veamos el lado bueno, continuó con mi trabajo, aun tengo oportunidad de realizar las cosas que quería al venir a Múnich, conocer personas nuevas, conocer una ciudad nueva y sobre todo, iniciar una vida nueva, tal vez el destino me ha puesto a Fadwa nuevamente con la intención de cerrar ese ciclo, de poner fin a aquello que supuestamente siento por ella y que hasta el momento solo lo mantengo yo.
He llegado temprano a casa, por lo que nuevamente arregle todo como el día anterior, deje mi ropa lista, mi bolso preparado con un par de galletas y dulces; los dulces últimamente me han funcionado para mantenerme activa durante el día. Así que solo son de emergencia por si en algún momento del día me llegase a dar sueño o un bajón de energía. Ya teniendo todo listo observé mi celular con una cara de odio — Está vez no volverá a pasar… — Revisé la alarme y me aseguré que estuviera en la hora correcta, las seis y media de la mañana, no sin antes dudar un poco más y colocar una siguiente alarma a las seis treinta y cinco de la mañana. Así por si alguna u otra cosa no escuchaba la primera alarma tenía aun oportunidad de levantarme con la segunda.
No sé, estoy tratando de ser positiva en todo esto, la verdad estoy un poco asustada y por si fuera poco, todavía estoy algo preocupada por perder mi empleo, pero en fin, la primer razón es porque mañana no estará el presidente lo que me lleva a estar en una situación cercana a Fadwa, cualquier duda que llegue a tener tengo que dirigirme a ella, si llego a tener tareas que realizar, la que me tiene que ordenar será ella, en si, todo el día; no sé por cuantos días pero por él momento, todo lo que tenga que hacer y que claro, me tengan que ordenar, será directamente con ella. — Creo que ya has mencionado ella tantas veces que ahora suena raro, por favor Jaeden, hoy parecías luchar contra mar y tierra con un desconocido, pero no puedes enfrentarte a Fadwa, cuando a ella la conoces. —
Me quedé pensando un largo tiempo en la única silla que tengo en la única mesa de mi habitación. Que de hecho, no me he tomado el tiempo de detallar; además de contar de que no tengo parrilla o estufa donde cocinar, el lugar es demasiado básico; como era de esperarse, debería de estar todavía agradecida con la empresa por solventar mis gastos de este departamento, claro, soy una estudiante becada, lo cual implica gastar mas presupuesto anual, estar aquí es estar en un hotel de cinco estrellas. Cabe aclarar que esto no debe de compararse en nada en el lugar donde debe de estarse hospedando Gretchen, ese lugar si debe de ser un hotel de cinco estrellas. Ya que ese esta solventado por su familia, así que, ya deben de imaginarse la diferencia.
El pequeño loft donde me estoy quedando queda casi cerca de la zona céntrica, pero a veinte minutos de mi empresa; tomando el tiempo en taxi, en camión me debo de hacer aproximadamente cuarenta minutos, eso si no hace trafico. La casa esta en un edificio de diferentes departamentos, yo estoy ubicada en el cuarto piso, de seis que tiene. Como he dicho es un loft pequeño, al ingresar se encuentra un pequeño sofá cama, un pequeño centro de mesa, un mueble para la tv; el cual esta completamente vació, bueno, casi vació, ya que lo único que tengo es una fotografía donde estoy con Gretchen. Posterior a eso tengo una mesita comedor, la cual se convierte en escritorio cuando tengo algo más que hacer a demás de comer. Enseguida viene una pequeña cama individual que esta separada por una puerta deslizable. En la cocina hay una barra donde esta un mini refrigerador, un horno de microondas y el espacio donde debería de estar la pequeña parrilla que compraré. Posterior a eso, se encuentras los servicios básicos que es un lavabo y un pequeño cuarto donde se encuentra el baño y la regadera.
Y bien, este es el pequeño lugar donde pasaré mis siguientes meses, tal vez nueve o diez, eso ya dependerá de mi proyecto final. Olvidaba decir que, a pesar de ser un lugar pequeño, desde mi habitación se puede observar parte de la ciudad, ya que mi habitación cuenta con una enorme ventana que da vista hacia el centro de Múnich. Así que, ya no me siento tan encerrada y prohibida de mi libertad. Porque, aunque no lo crean, sinceramente fue lo primero que sentí al ingresar a la casa.
Ahora lo único que me quedaba por hacer era terminar de arreglara las cosas, cenar y posteriormente tomar un baño. Esta vez dormiré temprano, no pienso pasar nuevamente por lo mismo, mañana será mi primer día laboral, donde ahora si ejerceré algo dentro de la empresa y no solo ir a discutir con personas que me encuentre a mi paso; o que ellos me terminen encontrando. Al menos ya vieron que no es bueno meterse con Jaeden Romanov.
Dormí, dormí lo suficiente y sin problema de conciliar el sueño, la alarma sonó a las seis y media de la mañana. Desayuné un poco de cereal, peiné mi cabello, ahora me había hecho una trenza que empezaba desde mi lado derecho y terminaba en mi izquierdo, parecida a la de Daenerys de GOT, solo que esta vez con parte de mi nuca descubierta. Terminé de meter un sándwich frio en mi bolso — Deberé de comprar una lonchera de regreso a casa o al menos un bolso aparte del mío — Murmuré mientras guardaba también mi teléfono, un poco de dinero y al percatarme que no me faltaba nada, salí del departamento, no sin antes cerrar bien.
— Al menos esta vez vas bien, no hay porque llevar tanta prisa — Me dije a mi misma.
El transcurso de mi viaje demoro alrededor de veinticinco minutos, así que me quedaba tiempo para comprar en la cafetería frente a la empresa, un café por la mañana no me vendría mal, debo de empezar con toda la actitud por lo que la cafeína era un ingrediente importante.
Crucé la calle y antes de llegar al local me di cuenta que frente a la puerta colgaba el letrero de “cerrado”. — Y ahora he perdido más energía en cruzar… bueno, por lo menos he notado que su horario de apertura es hasta las nueve de la mañana — Pensé mientras regresaba.
Ahora si, es oficial, tendré mi primer día de trabajo y realmente estoy tan feliz de esto, una parte quiere gritar de emoción, pero otra simplemente quiere salir huyendo, correr y simplemente perderme en un lugar donde nadie me conozca, donde sea una desconocida para todo el mundo. Y esta demás decir el por que.
Entregué mi registro en la recepción he inmediatamente me dieron; nuevamente, la indicación de pasar con la señorita Fadwa LeBlanc. Realmente estoy agradecida que lo primero que conocí aquí fueron las oficinas, porque si la recepcionista me hubiese mandado a otro lugar, estaría en serios problemas, fue una mala idea no prestar atención a aquel tour tan detallado de mi futura jefa, siendo sincera, solo me hubiesen dejado hacerlo sola y aunque me perdiera se que terminaría aprendiendo. Pero, en fin, no creo que eso suceda y si sucede, solo le pregunto a alguien más.
Caminé hasta llegar a mi destino, toqué un par de veces la puerta y desde el otro lado escuché un — Adelante —
Abrí la puerta y con la misma la cerré — Buenos días — Saludé amablemente a… ¿ellos dos?
Fadwa estaba en la silla de su escritorio y frente a ella ya se encontraba un chico sentado, aun lado de ella se encontraba una silla vacía, supongo que será donde tomaré asiento o ¿será que la interrumpí?