Sophie:
Horas después nos encontrábamos en la fiesta de fraternidad de mi universidad. El bullicio de las personas y la música me animaron un poco, pero como sea necesitaba mi dosis de alcohol para anestesiar todo este malestar que sentía.
Tomé el vaso de vodka del golpe, el líquido transparente quemó mi garganta, pero al final se asentó y se sintió bien en mi sistema.
—Oye tranquila Sophie, más despacio. —Me pidió Lily que me observaba con preocupación.
Negué —Relájate. —Tomé otro trago de golpe y por último dejé el vaso rojo en la mesa.
—¿Viste al i***t** de Brian? Está con esa víbora de Gwen —dije enojada y dolida.
No solo mi mamá me ignoraba, mi padrastro me odiaba, sino que también mi exnovio era un completo desgraciad**.
Lily suspira con tristeza. —Sophie no te pongas así, ese i***t** no vale la pena.
Negué que día de mierd**. Me serví otro trago y lo bebí. —Es que no entiendo. ¿Acaso no soy linda? —Me quejé.
Mi amiga me observa compresiva. —Eres muy hermosa Sophie, lo sabes.
Suspiré irritada. —Entonces, ¿por qué Brian me cambio? —Pregunté sintiéndome insegura, tal parece que nadie me quería.
—Sophie, a ver todas sabemos como es Brian, se la pasa picando allí y acá. Tú lo conociste así y te lo advertí. —Ella me reprendió con su mirada—. Pero bueno, ya no importa, de todas formas él no vale la pena. Tú misma te has dado cuenta.
Asentí, tenía razón, a veces lo que más daño hace es lo que más escogemos. No sabía lo que sucedía conmigo, pero de todas formas me detendría. No dejaría entrar de nuevo en mi vida a hombres así.
Aun a pesar de mi razonamiento, me seguía sintiendo mal por todo. Me serví otra copa y observé a Lily. —Se suponía que esta sería mi noche. —Mi voz sonó triste.
Lily acarició mi espalda. —¿Quieres que volvamos a casa? —Preguntó cerca de mi oreja, por el ruido de la nueva canción ya era imposible conversar libremente.
Negué y me alejé de ella. —¿A casa?, ni hablar y menos con ese viejo. —Sin pensarlo mucho, tomé la botella completa de vodka y bebí un largo trago.
Recordar a mi padrastro y todo lo que dijo, me hizo sentir impulsiva.
Lily me observa incrédula y me quita la botella a la fuerza. —Sophie eso es demasiado. Recuerda que prometiste no emborracharte.
Sacudí mi cabeza, si eso había sido demasiado, pero no todo era tan malo, ahora me sentía más liviana y no tan deprimida.
Le di una sonrisa a mi amiga para luego sacudir mis ondas salvajes. —Ahora si a disfrutar.
Lily no se veía muy de acuerdo. —Mejor vamos a casa. —Me insiste.
Negué. —Yo voy a bailar un rato —Le dije empezando a bailar en mi lugar.
Los ojos de Lily observaron con anhelo, la multitud de personas que estaban en la pista de baile improvisada.
—Está bien, me convenciste.
Le di una sonrisa brillante. —No actúes como si te obligara.
Ella niega sonriendo y por último la tomo de la mano llevándola conmigo a la pista.
Minutos después dimos un espectáculo, bueno, en realidad fui yo, porque Lily estaba más tiesa que una tabla. A pesar de que le encantaba bailar, mi amiga era un poco insegura, pero bueno para eso estaba yo, para hacerla cruzar las líneas de lo prohibido.
Pegué mis caderas con las de ella y juntas nos enfrascamos en un baile sensual. Las miradas de algunos chicos estaban en nosotras y muchos veía a Lily con deseo. Sonreí, eso era justo lo que quería que alguien se interesara por ella y se olvidara por fin de Connor.
—¿Preciosa quieres bailar? —Preguntó un chico pegándose a la espalda de mi amiga. Lily abrió sus ojos sorprendidos y la vi sonrojarse.
Asentí y le guiñé un ojo. —Ve a divertirte, estaré justo aquí. —La alente.
Ya me sentía como mamá gallina, pero ni loca dejaría a Lily votada como la otra vez. Después de todo se lo había prometido.
Lily, aunque se veía nerviosa, pero aceptó. Los vi bailar de lejos y el chico era muy guapo, mi amiga se había ganado la lotería.
De repente él se le acerca y le dice algo al oído, Lily sonrió mirándolo con atención.
Sentí gratificación por esto, ya había hecho mi obra buena del día.
"Bien hora de divertirme", me dije.
Cerré mis ojos y moví mi cuerpo dejándome llevar por la música. No sé cuánto tiempo estuve así, pero se sintió muy relajante.
Abrí mis ojos para comprobar a Lily y me sorprendí al ver que el chico guapo no estaba con ella, en su lugar estaba Connor.
Lo observé con molestia, seguro se lo espantó. —Ese i***t** —dije entre dientes.
Me acerqué a ellos y alcance a escuchar. —No sabía que estabas aquí esta noche —Le dijo Connor a Lily.
Ella desvía la mirada. —Ni yo lo sabía. —Su voz se escuchó irritada.
Connor tan borracho que estaba no lo noto
—¿Bailamos? —Le preguntó mirándola de arriba a abajo.
Lily negó. —No gracias, mejor me voy.
Justo en ese momento ella me notó y abrió sus ojos pidiendo ayuda, la conocía muy bien.
Me acerqué del todo, justo cuando Connor tomó el brazo de mi amiga para impedir que se alejara.
—No te vayas mejor... —Él se detuvo de hablar cuando me vio.
Me crucé de brazos. —No entiendes que ella no quiere.
Él me observó con molestia, la verdad nunca me la había llevado con Connor, tanto por hacerle daño a Lily como por la novia que tenía.
Pero justo cuando él estaba dispuesto a hablar, llego Pamela, su noviecita a dañar todo.
—Bebe que haces con estas. —Pamela me observó con odi0, la miré de igual forma, el sentimiento era mutuo y la razón es que ella era amiga de Gwen, la chica que me quitó a mi chico.
Connor respondió viéndose fuera de lugar. —Nada solo charlábamos.
Lily se veía incómoda y molesta. Pamela notó esto y sonrió con malicia. Atrajo a Connor hacia ella y lo besó frente a nosotras y él muy estupid** le correspondió el beso.
—Lily, vámonos de aquí... —Me detuve cuando no la vi cerca. La busqué con la mirada y la vi dirigirse a la mesa de los tragos.
No me quedé ahí y la seguí —¡Lily! —La llamé.
Ella se detuvo. —Por favor Sophie, déjame sola. —Y se alejó.
Suspiré frustrada, hubiera querido tirarle el cabello a Pamela y golpeado a Connor, pero Lily no me lo hubiera agradecido, con este acto solo le hubiera demostrado a ese estupid** que mi amiga estaba dolida y eso no.
Mejor era que ella lo ignorara, eso dolía más. Si Connor quería estar con Lily, tendría que esforzarse mucho más.