-Hola hija ¿Termino todo de ir bien anoche? - preguntó el padre de la ojiverde mientras entraba a la oficina de su hija, las cosas estaban mejorando entre ellos. -Si padre perfecto- le comunicó alzando su mirada rápidamente del ordenador, era difícil distraer a una Michelle enfocada pero si se trataba de su padre, podía hacerlo. -¿Te gusto el nuevo local? - volvía a preguntar el padre mientras se sentaba en la silla delante de su hija. -Perfecto, me encanto es más grande y espacioso- dijo ahora quitando su mirada y enfocándolo a él. -Me gusta que te guste y sé que a ella también- le dijo su padre dejándose caer en el sillón, le agrada hablar con su ojiverde hija. -Si está muy emocionada, ya hoy fue a trabajar y estaba a mil por uno- dijo juguetonamente la pelinegra. -Veo que le

