-¿Qué quieres? - preguntó con tono aburrido Michelle a su madre cuando entro sin tocar a su oficina. -¡¿COMO TE ATREVES HABLARME ASI?! - gritó la mujer en el centro de aquella oficina. -Te hablo como te lo mereces y baja el volumen de tu tono- dijo en la misma posición en la que estaba sentada mirando a su madre. -¡LEVANTATE Y DAME LA CARA! - gritó de nuevo su madre. -¿Que bajes la voz o no entiendes? - preguntó Michelle levantándose de su puesto ya con unos tonos rojos en su rostro. -No me hables así Michelle- la apuntó su madre con el dedo. -Tú te mereces que te hable como quiera- siseo la ojiverde cerca de ella. -Eres la peor persona del mundo- dijo aún más alto que lo anterior. La madre se separándose dándose la vuelta -¡¿COMO ES POSIBLE QUE CAMBIARAS EL LETRO DE TU OFICI

