Me pregunto, qué habré hecho en mi otra vida, para tener que pasar por esto, no soy una santa, pero mi vida ahora se siente como una fila de pinos, y con cada minuto que pasa, esos pinos caen uno a uno, sin compasión. Me pongo de pie, las chicas y entre ellas, Alexa y Keyra entra al camerino, trato de fingir normalidad, busco un cambio de ropa, y no tengo intención de ir a la ducha, solo quiero salir de este sitio tan de prisa como mis movimientos me lo permitan. Esta noche mi departamento parece tan acogedor, hay silencio, mi latoso gato, duerme sin preocupaciones, esta vez, no se ha preocupado por levantar la mirada, para que me dé cuenta de que ya se dio cuenta de que sigo con vida, ja. . Amaneció y por fortuna no había vodka en mi alacena o lo hubiera bebido, todo, mis ojos apena

