Con el comentario de Liam de tener a mi gato con obesidad, he comenzado a darle pequeñas porciones de comida a Grifi para que haga dieta. No encuentro a mi gato y tampoco responde a mis llamados, así que salgo al patio. Me lo encuentro tratando de escalar un árbol, pero por más que lo intenta, termina cayendo al suelo. Noto que hay un gato gris subido en una rama, observándolo mientras mueve su cola con gracia, seguro se burla porque el pobre Grifi está tan gordo que no puede subir a la rama… Además, como tiene las uñas cortadas, será imposible por más que lo intente. Se me arruga el corazón al ver a mi gato tan afanado por querer subir, mejor dejo de cortarle las uñas, en esta casa las va necesitar. Quiero correr a ayudarlo, pero sé que si lo hago dañaré su proceso de tener amistades c

