Continente Norte.
Jardín W.F, Palacio Norte.
Keller.
Mihail.
Un suspiro sale de mis labios al saborear el exquisito sabor del té de manzanilla que acaricia mis pupilas gustativas. Alejo la taza de mis labios al ver como Amón camina hacia mí de forma calmada.
-Su orden ha sido cumplida káiser -Informa en tono neutral.
-Me alegro, ¿Qué averiguaste? -Pregunto.
-Las reuniones se llevan a cabo en el distrito 21 del continente Este, los altos dirigentes y funcionarios de los dioses se reúnen en salas privadas. Esta vez discutían las rutas por las que piensan comercializar BRACOC -Me informa.
Una leve sonrisa se deslizo por mis labios con diversión -Déjame adivinar su primera parada es continente norte -Digo.
-Así es -Contesta.
- ¿Qué ruta quieren usar? -Pregunto con frialdad.
-Ala nordeste -Informa.
sonrió con frialdad mientras niego con la cabeza, la taza de té delante de mí había comenzado a hervir producto la presión de poder que había en el ambiente. Amón retrocede unos pasos mientras baja la cabeza en señal de sumisión, levantándome de la silla giro para después mirar las gardenias blancas y moradas que abundan en el jardín.
“Las favoritas de la abuela”. Pienso.
-Bien, ¿Cuándo estarán aquí? -Pregunto.
-Hoy en la madrugada planean invadir las aldeas más cercanas, el capitán de rango B Aidan Eslay es quien comandara las tropas -Contesta.
Una sonrisa de lado se desliza por mis labios mientras ladeo la cabeza- Quiero a todos en el palacio Vadnir esta noche, al parecer será una madrugada llena de acción.
Asintiendo veo como Amón se marcha a cumplir con lo pedido, debería decir que me sorprende tal movimiento, pero no. Siempre tan predecibles, permití que mostraran su primera jugada ahora veremos si los llevara al éxito o la ruina.
-Ya moviste tu primer peón, ahora es mi turno de jugar -Murmuro.
Escucho el graznido familiar, levanto mi brazo derecho permitiendo que mi mascota se posicione en ese lugar. Keller es mi mascota desde que tengo memoria, muchos se preguntaron muchas veces por qué elegí un cuervo en lugar de un animal mas poderoso. Pero lo cierto es que nadie sabía la razón por la cual elegí a esta hermosa ave de plumas color azabache.
Flashback.
Año 5.8 sobrenatural.
Bosque de los muertos.
La penumbra azotaba el bosque dándole un toque más tétrico de lo normal, hoy padre había dicho que debía elegir mi mascota aquella que me acompañaría hasta el día de mi muerte. Lo cierto es que, ningún animal me llamaba la atención lo suficiente como para adoptarlo y que llevara la marca de los Ivanov.
-No deberías caminar solo aquí Mihail -Dice Amón a mis espaldas.
Ladeo la cabeza mirándolo antes de contestar -Nunca estoy solo, eres mi sombra, además no hables como si no hubieran más de diez guardias esparcidos por todo el bosque.
¿Sabía que me seguían? La respuesta es sí, después de todo ser el heredero de la casa real Ivanov Gray no era solo un título, proteger al futuro Káiser de continente Norte era la ocupación de mi guardia real aquellos que son mi sombra y como principal escolta y mano derecha se encuentra Amon Uradel.
-Supe que ya es hora de que elijas a tu mascota real -Dice Amón mientras camina a mi lado.
-así es, pero, aun no encuentro ninguna -Digo.
-Sabes que para cualquier animal de todo el continente seria un honor pertenecerte -Me responde.
-Quiero que mi compañero este conmigo por su lealtad hacia mí, no hacia la corona real -Contesto con frialdad.
Después de eso no hubo otra respuesta, Amón mejor que todos sabia que aparte de mi guardia real y el mismo todos guardan respeto, lealtad y compromiso a la corona. Aun sigo siendo un vampiro ya que mi parte demonio sigue estando dormido.
Me detuve en seco al escuchar aquel sonido, el sonido del graznido de los cuervos junto a olor a humo que llego a mis fosas nasales. Los cuervos son criaturas que habitan este bosque prohibido donde en el ultimo milenio se desato una guerra y el bosque miso había servido como cementerio por lo cual nadie tenia el valor de venir aquí.
-Es en la aldea de los cuervos Hail -Me informa Marlene.
Con una muda orden de mi parte todos se mueven posicionándose a mi alrededor mientras me guiaban hasta la aldea, tengo la curiosidad de el porque de tanto alboroto. Pronto pude diferenciar las casas y como las llamas se alzaban en medio de la plaza de la aldea, nos dirigimos hacia allí descubriendo una escena que no espere encontrar.
Los hombres cuervo se encontraban alrededor de la hoguera donde el cuerpo de un adolescente se encontraba encadenado, su cabeza se encontraba inclinada hacia delante mientras en su cuerpo colocaban BNK aquello es letal para los demonios cuervo, pero había algo una mujer de cabellos azabache se encontraba postrada frente a un hombre el cual la pateo alejándola de sus pies.
-No aceptaremos a este demonio, ¡No es parte de nosotros si quiera es un cuervo sino un cambia formas! -Exclama el hombre con horror y asco.
Mi instinto me incentivo a acercarme mas cerca y fue lo hice, el chico frente a mi levanto la cabeza lentamente abriendo sus ojos. En el momento en que nuestros ojos se conectaron fue cuando lo sentí aquel instinto de protección, sus ojos negros brillaban con anhelo mientras mis manos temblaban.
“Mi cachorro”. Aquel fue el primer pensamiento que me transmitía mi demonio.
Abriéndome paso entre las personas con mi guardia real siguiéndome los pasos, me detuve frente al hombre el cual al verme inmediatamente se postro delante de mi bajando la cabeza en señal de sumisión. Yo lo sabía, mis feromonas habían sido liberadas ocasionando sumisión.
Mire a los hombres que se encontraban a los lados del chico, una simple orden salió de mis labios en ese instante -Libérenlo.
Acatando mi orden vi como su cuerpo caía siendo atrapado inmediatamente por Byron, centré mi atención y quien se suponía es el líder de la aldea. Me puse de cuclillas para después tomarlo de cabello y acercarlo dejándolo a pocos centímetros de mi rostro.
-Un buen líder ama a todos los miembros de su aldea, pero tu eres una basura -Digo lentamente para después soltarlo haciendo que cayera al suelo.
Me levante para después girar y comenzar a caminar fuera de aquel asqueroso lugar.
- ¡Majestad por favor espere! -Me detuve al escuchar aquella exclamación.
Girando mire a la mujer que se encontraba golpeada en el suelo, en sus ojos podía verlo estaba luchando contra la agonía de aquellas heridas, el chico en los brazos de Byron la miro mientras las lágrimas caían de sus cansados ojos.
-Por favor cuide de mi hijo, ese es mi único deseo -Dice con voz apagada.
-Lo prometo -Contesto.
Y como si esa fuera la señal de que sabría que el pequeño en los brazos de Byron estaría a salvo, me dio una sonrisa antes de cerrar sus ojos y que cayera inerte al suelo.
Escuche un sollozo y después otros más, el pequeño en los brazos de Byron lloraba con las pocas fuerzas que guardaba su cuerpo. El dolor que sentía en mi pecho fue la señal que recibí de que aquel niño era mi cachorro y siempre estaría bajo mi protección.
-Byron ve al castillo, haz que lo traten en breve estaré allá -Ordeno.
Asintiendo miro como el castaño desaparece segundos después y los demás esperaban mi orden -Acaben con toda esta escoria y denle una buena sepultura.
-Si káiser -Contestaron al unísono.
Girando comencé a caminar mientras segundos después escuchaba las suplicas y como las casas comenzaban a arder en llamas junto a los gritos de desesperación.
-Un pueblo escoria solo merece la ruina -Susurre mientras desaparecía en la penumbra de la noche.
Año 8.1 sobrenatural, Actualidad.
Keller se encontraba frente a mi en su forma humana, sus cabellos color azabache caían debajo de su cintura mientras sus ojos azules grisáceos me miraban con atención. Levante mi mano acariciando su cabello mientras el cerraba sus ojos disfrutando las caricias que le otorgo.
- ¿Todo ha ido bien pequeño? -Pregunte suavemente.
-Si Hail, no debes preocuparte lamentaran si quiera intentar entrar en continente norte. No te enojes ellos no podrán tocar un solo cabello de un habitante del reino -Dice con tranquilidad.
-Pareces muy seguro -Digo.
Negando se saca el guante color n***o de su mano derecha separándose algunos pasos de mi para después mostrarme el dorso de su mano. Ahí se encuentra un fénix junto a una estrella de seis puntas, mi marca personal.
-Te soy fiel hace siglos y estoy orgulloso de eso. Eres un rey digno de admirar, uno que ama a cada pieza bajo su cargo y sobre todo eres el príncipe de la casa Ivanov Gray, príncipe de la ruina entrar en tu territorio es como firmar su sentencia de muerte -Dice ladeando la cabeza con una sonrisa divertida.
Negue mientras comenzaba a caminar al interior del castillo mientras escuchaba un suave silbido a mis espaldas, Keller había adquirido la costumbre de vestir totalmente de n***o en ocasiones con detalles blancos, plateados o dorados. El arfil en mi ajedrez.
- ¿Tendrás piedad? -Pregunta Victoria.
La rubia se encontraba recostada en una de las columnas del castillo mientras el humo salía lentamente de sus labios. La torre, camine hasta llegar a su lado y dedicarle una breve mirada antes de mirar hacia el frente.
-No creo que eso haya existido alguna vez en mi -Contesto mientras reanudaba el paso.
Ellos habían decidido cavar su propia tumba y si su deseo era morir por mi mano. Con gusto lo cumpliría.