Shirley señaló la cámara de vigilancia que había sobre la sala. —¡Para empezar, no lo hagas si no quieres que la gente se entere! Esto grabó claramente tu cara siniestra e hipócrita —dijo. Amelie se quedó estupefacta al principio, y luego soltó una sonora carcajada. —Creía que tenía pruebas sólidas. No esperaba que fuera un vídeo de vigilancia. Pues lleva este vídeo al juez. Veremos quién es culpable —dijo con orgullo. Shirley no esperaba que Amelie se mostrara tan arrogante al ver el vídeo. Shirley calculó que Amelie ya debía de haberse ocupado de las cámaras de vigilancia. Sin embargo, esto no era un gran problema para Shirley, una hacker experta. Tanto si Amelie borraba el registro de vigilancia de antemano como si lo quemaba, mientras existiera, Shirley podría recuperarlo en unos

