Despertar de una larga siesta como la que acabo de tomar, conlleva no saber donde estoy, que fecha es hoy o siquiera si es de día o noche.
Las cortinas estan cerradas, mi habitación en penumbras. Tanteo en la mesita de noche para encender la lampara junto a mi cama y así tener un poco de visión.
Tres golpesitos suenan en mi puerta antes de ser abierta de todas formas, esa es la rutina de mi padre. Se asoma con cautela por la puerta entre abierta, al verme despierta sonrie y entra por completo.
-¿Como te sientes? ¿Ya estas mejor? - pregunta dulcemente.
-Si, solo estaba cansada - mi voz sale ronca - Voy a ducharme. ¿Puedes decirle a Nana que cambie mis sabanas?
Me levanto con cuidado, mi cuerpo aun se siente pesado y duele un poco. Camino en dirección al baño, para bañarme y poder quitarme la arena del cuerpo.
-Esta bien, pero después de ducharte ponte linda que vamos a cenar fuera. - anuncia.
Paro mi andar en seco, volteo lentamente a verlo. Tiene una expresión de inocencia fingida y parece estar aguantando la risa.
-¿Que? - pregunto calmada.
-Invité a cenar a los Black - abro los ojos con sorpresa - Es lo menos que podemos hacer, te salvó la vida hoy. - se explica.
Pienso en sus palabras, tiene razón, pero ¿Que excusa le doy a mi padre para no cenar con el Sr.Músculos y su esposa? No quiero verle la cara a la bruja esa, no puedo ser amable con alguien que sin conocerla me cae de la patada.
-¿Y tengo que ir? Aun me siento un poco mal - hago una mueca. - Papa, literalmente casi muero hoy.
Perfecto, manipulalo.
-No me vengas con eso, Sky. Ya te sientes mejor, así que vístete linda y vamos a cenar - espeta serio.
Mierda, olvidaba que con él no funciona. Me conoce demasiado bien.
-Bien - ruedo los ojos y me encamino al baño.
-Buena chica. - murmura - mandaré a Nana para que cambie tus sabanas. - dicho esto, se va de la habitación.
Después de la ducha, elijo un vestido rojo carmín, ajustado al cuerpo, sin tirantes y mas arriba de la rodilla. Cabe destacar, que es muy sexy, sin llegar a ser bulgar. Un par de tacones negros y joyería dorada, dejo mi cabello suelto con apariencia desordenada, maquillaje sencillo; todo el atuendo es simple, pero hermoso.
Bajo las escaleras poco a poco, encontrando a mi padre al pie de esta. Su mirada es de incomodidad, o mas bien desaprobación.
-Te ves hermosa, hija. - tuerce los labios - Pero ¿no llevarás un sueter o algo?
Rio negando con la cabeza y me acerco a la perchera donde dejé mi cazadora de cuero color n***o, la tomo levantando para que la vea bien.
-¿Feliz? - me coloco la chaqueta.
Sonríe ampliamente y asiente.
- Mucho. - suspira aliviado.
******
El restaurante es elegante, decorado en colores rojo y dorado. El balet se lleva nuestro auto; un audi color azul rey, el favorito de mi padre. Me mira con descaro al recibir las llaves, ganándose un gruñido disgustado por parte de mi papá. Creo que alguien ya se quedó sin propina.
Nos adentramos en el local, siendo recibidos por una chica en la recepción. Llegamos a una mesa con cuatro asientos, no sin antes llamar la atención de varios comensales, quienes creo son conocidos de mi padre.
-Vamos a saludar - me conduce del brazo hasta ellos.
Un par de hombres, uno rubio y el otro castaño, no muy viejos, se ven decentes físicamente, aunque no le llegan a los talones a mi sensual vecino. Sonríen demasiado para mi gusto, hasta dan la imprecion de que su sonrisas son falsas.
Conozco a todos los amigos de mi padre, pero estos en particular no los había visto jamás.
- Buenas noches, Señores. ¿Como se encuentran? - saluda sin soltarme del brazo.
-No tan bien como tu, al parecer - se saludan estrechando las manos.
Ambos me miran fijamente, incomodandome al instante.
-¿Es tu nueva Sugar Baby, Jackson? - pregunta el rubio. - Es muy sexy. - me mira con morbo.
Estallo en carcajadas llamando la atención. A mi padre no le da tanta gracia, su cara se transforma en una expresion furiosa, jamás lo había visto así. Ni siquiera cuando encontró marihuana en mi cuarto.
-¡Es mi hija! - gruñe entre dientes - Y Atrévete a decir de nuevo que es sexy, para ver cuanto tiempo te duran los dientes en la cara.
Hasta yo me tense ante aquellas palabras. Si digo que está furioso es poco, creo que es capaz de matar a alguien aqui mismo.
-Vámonos - lo halo del brazo para que deje de mirarlos feo.
Por fin nos sentamos en nuestra mesa, pero la tensión no ha disminuido. Pide al camarero que le traiga un wiski seco y se lo traga de una sola vez.
Unos minutos después ya está mas tranquilo, justo a tiempo para que aparezcan los invitados de honor. Mi sensual vecino aparece con un traje plateado que se le ve de infarto. La despampanante peliroja va a su lado portando un vestido plateado, llamando la atención de los comensales, incluso hay quienes se acercan a pedirle autógrafos.
¿Acaso es famosa? Pregunto para mi misma.
-Buenas noches - saludan al llegar por fin a la mesa.
-Has llamado mucho la atención esta noche, Erika - bromea mi padre.
Miro a todos confundida, sobre todo al Sr.Músculos.
-Erika es modelo y actriz - me explica.
La nombrada me mira con una ceja alzada. Ni siquiera disimula que le desagrado.
Pues tu tampoco me agradas, bruja. Pienso con unas ganas inmensas por decirlo en voz alta.
-Es increíble que no me hayas reconocido de alguna campaña publicitaria - intenta parecer divertida.
Tomo de mi copa de agua antes de responderle.
-Es que no le presto atención a los comerciales de cerveza - murmuro calmada.
Se escucha una carcajada incomoda por parte de mi padre, quien llama disimuladamente al camarero.
-Sky puede ser muy bromista. No te vayas a ofender - se disculpa riendo.
Ella le sigue la risa, pero a leguas se nota que le cayó de la patada lo que acabo de decirle. Nelson por su parte, parece tenso en esta situación.
Pedimos el plato principal, junto con una botella de vino blanco para aminorar la conversación. Mientras cenamos, no dejo de mirar a Nelson, de vez en cuando su mirada se cruza con la mía y se remueve incomodo.
-Un brindis por Nelson. Quien a partir de ahora, le deberé mi vida - habla mi padre levantando su copa. - No se como pagarte lo que has hecho.
-Salud - todos brindamos.
Seguimos comiendo en silencio, hasta que a la pelirroja se le ocurre romper tan glorioso momento.
-Y dime,Sky. ¿Que haces en tu tiempo libre? Que según tengo entendido es mucho - pregunta con falso interés.
Puta.
Me acomodo mejor en la silla y tomo una copa de vino.
Pues en mi infinito tiempo libre, intento llevarme a la cama a tu sensual marido.
Daría lo que fuera por poderle responder eso, en cambio me tengo que morder la lengua.
-Soy DJ. - respondo seca.
Percibo una mirada de asombro por parte de Nelson, en cambio ella solo me mira con superioridad, como si su trabajo es mejor que el mio y me lo quiere restregar.
-Una lástima - dice cabizbaja - Con tu físico podrías ganar millones siendo modelo.
¿Acaba de decir que soy bonita? ¿Que es lo que pretende?
Nelson claramente se tensa, no sabe a donde quiere llegar su esposa. Abro la boca para hablar, pero mi padre se adelanta.
-No creo que eso sea lo de ella - murmura serio.
Tiene razón, y no porque me crea fea, mas bien por no querer que me vean como un pedazo de carne comerciable.
-Mi sueño es ser productora musical - explico - es la única razón por la que me adentraria en el mundo del espectáculo.
Me mira como si la hubiese insultado de nuevo.
-Si ese es tu sueño, puedes ayudarnos en la agencia. - propone Nelson - Estamos necesitando ayuda en el departamento de sonido.
Lo miro impresionada, al igual que su esposa. Sinceramente nunca pensé que diría algo así.
-Si Jackson me lo permite, puedo darte mi tarjeta. Piensalo y me llamas si te interesa el trabajo- saca un pedazo de plástico de su saco y me lo entrega cuando mi padre asiente.
-Gracias - disimulo las ganas que tengo de saltar de alegría.
¡Oh por Dios! Tengo su numero. No sabes en lo que te metiste Sr.Músculos.