No está permitido llorar, dijo :Paula a Elizabeth, se abrazaron, lloraron juntas y luego rieron, recordaron aquellos tiempos lindos, Paula preguntó. — ¿Tú bebé?, Quiero conocerlo. —Está dormido, en aquella habitación. Paula, entro despacito sin hacer mucho ruido. — ¡Qué lindo es amiga! Paula lo toma, en sus brazos, lo acaricia y besa, se sienta sobre una de las camas, lo tiene durante un rato largo, lo ve dormir luego, Elizabeth le pide al niño. — Dámelo para qué lo recueste sobre la cama, te cansarás, ¿Cómo está Mauricio? ¿Sigues con él? — Él año próximo nos casamos, estás invitada amiga. —Cuéntame de mi madre, ¿Cómo está ella? — Está muy bien, te extraña mucho, este año qué pasó, en la fiesta de año nuevo, se sintió tú ausencia. — No podía viajar y dejar mi hijo solo, no sé cóm

