Nany que no estaba acostumbrada ha ser la atracción de nada, se sentía feliz pero incomoda de que todos la estuvieran consintiendo, era tanta la emoción que no se movía del lado de Anais, si ella daba un paso mas atrás estaba nancy, fue tanta la emoción de tener de nuevo a su hermana junto a ella que solo la abrazaba, la apretujaba tanto que Anais la tomo por los brazos y para poder safarce le dijo:
-Oye si no vas a comerte los panqueques que te hice lo van hacer los chicos, así que apresúrate.
-Que no se atrevan a tocar ni uno, esos son míos.
-Esa es mi Nancy, asi es que me gusta verte defendiendo al mundo de esos seres abusadores, jajaja.
Pero nadie se atrevia a tocar esos panqueques, por mas deliciosos que se veían, eran de la cumpleañera, ya estando todos en la cocina, le dice Anais.
-Ve, date un baño y te pones bien linda hoy es tu dia, tenemos preparado algo especial para mas tarde por ahora solo el desayuno.
-Ok, pero no permitas que se coman ni un panqueque.
-Si, esta bien yo los cuido.
Anais tomo la bandeja de Nancy y la coloco dentro del microondas, aquí estará segura se dijo entre si, y ustedes señores a sentarse que ya les sirvo el desayuno.
-Hoy van a desayunar unas ricas arepas de trigo, se queda a desayunar señor Antonio.
-si es su gusto invitarme, con mucho placer me quedare a probar su sazón, señorita.
En eso se oyo, una voz gruesa pero a escondidas, Anais que estaba de espaldas no vio quien fue, quien hizo la pregunta. Al darse vuelta, pregunto:
-Disculpe, pero no oi bien la pregunta me podrian deir quien la hizo por favor.
Anais con una cuchara en la mano, la levanto para hacerse entender, espero de nuevo al interlocutor, pero todos señalaron con un dedo a Jacob, hasta el señor Antonio que ya estaba sentado.
-Disculpa papá, no te escuche bien, apunto Anais.
-Solo pregunte y no ay panqueques para nosotros.
-No papá la sorpresa es para Nancy, ustedes desayunaran arepas, te parece.
-Pero yo quería probar aunque sea una, puedo.
-No papá Nancy las contó y me pidió que se las cuidara y eso haré. Otro día preparo para todos te parece.
-Pero si tu le dices que se equivoco al contar y me das una, solo una.
-No papi, ya dije que no son para Nancy, ella no es boba tu lo sabes verdad. Ya les sirvo el desayuno y bajando la cabeza al oído del su padre le susurro, papi te puedes comportar que tenemos visita por favor.
-Ok, entendí a desayunar y mientras sirven voy un momento por una taza de café.
Anais toda entretenida, sirviendo le pasa un plato al señor Antonio y le dice:
-Señor Antonio sírvase como guste, esta en su casa y disculpe a mi papá a veces se comporta como un niño. Usted a comido las arepas de trigo.
-Gracias Anais, no te preocupes así somos los adultos cuando queremos algo solo pataleamos, jajaja y de las arepas nunca las he comido.
-Bueno espero le gusten y coma a gusto como usted disfrute comer, ya ve como comen estos chicos, sin cubiertos y lo devoran todo.
-Disculpa Anais, así como yo, no te molesta si uso mis manos y no los cubiertos es que me gusta disfrutar todo, y con una sonrisa de niño travieso la miro.
-No se preocupe señor Antonio como dije esta en su casa, ella también le sonrió.
Ya de regreso Jacob se sentó al lado de Marie, y ella le pregunta:
-Y tu café, no que te levantaste por una taza de cafe, Marie frunció el ceño.
-No prefiero el chocolate con estas ricas arepas.
Y entre susurro Marie le dije a Jacob no te metiste en problema con las chicas verdad, después no vengas a llorar que abogue por ti sabes como son ellas.
Estaban todos disfrutando el desayuno cuando Nancy apareció, ella a pesar que era tan sencilla así se pusiera unos trapos rotos siempre resplandecía, estaba hermosa, todos levantaron la cabeza al momento y el único que se levanto fue Antonio, se limpio las manos y le abrió la silla para que se sentara.
-Esta usted muy hermosa señorita, le queda muy bien ese color.
Nancy se sonrojo, tanto que sintió que su cara hervía, se puso como el color del vestido rojo.
-Gracias señor Antonio. Y mis panquecas.
-Ya te las traigo hermana.
De regreso Anais era la que venia con cara de toro, faltaban dos panquecas. Y solo había un culpable.
Inclinándose para alertar a Nancy, le dijo entre dientes, se comió dos, ya sabes quien fue, por ahora solo sonríe, ya nos encargaremos de él mas tarde. Nancy solo le dio una palmadita a su hermana en la mejilla y le dijo sonriendo esta bien ahora que se prepare. Marie y Julia que ya conocían a esas chicas de inmediato se dieron cuenta que algo se tramaban. Lo único que Marie pudo hacer fue darle un punta pie a Jacob, y le dijo entre dientes, lo hiciste ahora prepárate. Jacob solo la miro y como tenia la boca con comida no pudo decir nada.
-Anais que delicioso desayuno, fuiste tu quien lo preparo.
-Gracias señor Antonio, si, he aprendido poco a poco, entre Julia y mi mamá estoy aprendiendo y me alegra que le haya gustado. Espero no sea la única vez que comparta la mesa con nosotros.
-Por supuesto solo espero me inviten de nuevo. Esta comida es de restaurante tiene un gusto que identifica, me encanta y disculpa que comí con las manos es que me gusta disfrutar de los dedos.
-No se preocupe aquí solamente las chias usamos cubiertos y del resto pues ya vio, eso no lo hemos podido corregir, deje que se enamoren para que empiecen a pasar pena con las chicas viendo los desordenados que son.
Antonio que también comió así chupándose los dedos, inclino la cabeza y se sonrojo y solo pudo decir.
-Es que así se disfruta mas la comida. Yo soy de las personas que no limito mis deseos, si todo fuese de una manera tan estricta como son los de la realeza ya hubiese renunciado al trono,jajaja. Bueno yo voy hacer como el zancudo pico y me voy. Nos vemos mas tarde.
-Gracias señor Antonio por el detalle y dígale a Fatima y Maria que las espero, ah y a su señora.
-Eso es otro cuento anoche después que tu mamá me dio la invitación casi me dejan sordo del grito que dieron, una fiesta y te podrás imaginar el resto de una vez me hicieron seguir para la ciudad, a buscar los vestidos y esas cosa que ustedes se ponen cuando van a fiestas. Esas deben de estar durmiendo aun.