—Logan, despierta, vamos —gritaba desesperada en el interior de la ambulancia. —No puede oírte, esta inconsciente —me alertó el enfermero mientras le inyectaba algo a Logan. ¿Qué clase de mujer soy? La clase de mujer gafe que atropella a su marido. Debería estar entre rejas, j***r. Me arrepentiría de por vida por lo que había causado. Minutos antes del accidente le había gritado cosas horribles y ahora me sentía como el puto culo. Llegamos al hospital enseguida y colocaron a Logan en una camilla para llevárselo. Tras media hora esperando en la salita de espera un doctor se acerco a mí y antes de que dijera nada solté: —¿Cómo esta? —Solo puedo hablar con la familia del paciente. Por un momento me maldije pero luego recordé. —Soy su mujer, estamos casados. El doctor no sabía si creé

