N O V A T O

2154 Words
Callen arribó a la estación e inmediatamente solicitó una reunión en la sala de planificación. —Bien, estamos ante un homicidio doble, camuflado de accidente. —¿Has comprobado que se trata de un homicidio?— interrogó Buckley. Callen asintió. —Tanto el freno principal como el de mano, fueron seccionados. —¿Crees que fue obra de una sola persona? —Pienso que solo una persona fue suficiente para seccionar los cables de los frenos y seguidamente cometer el asesinato. —¿Qué hay de los residentes de los alrededores de la concesionaria? ¿Nadie ha oído nada?— esta vez se oyó la voz de Lain—Es imposible no haber oído un estruendo de esa magnitud. —Es una calle rodeada de sitios comerciales y las pocas personas que residían cerca de allí, no han oído nada. —¿Cómo es posible?— se quejó Lain. En ese momento, el Equipo 3 de Crímenes Violentos ingresó a la sala de planificación. —¿Qué hacen aquí?— interrogó Buckley con molestia. —Lo siento, Buckley— se disculpó uno de ellos.—Nil ordenó que tomáramos la sala de planificación. —¿De qué hablas, Kyle?— interrogó Lain al líder del equipo. —Sabes que me parece estúpido todo esto Lain, pero debemos seguir sus órdenes— se disculpó. Lain lo observó con molestia. —Si, como sea— Lain giró la mirada hacia su quipo—Vámonos de aquí. Lain tomó la perilla para retirarse, pero ese preciso momento, Nil estaba ingresando. Bajó la mirada hacia la carpeta que llevaba Lain entre manos para seguidamente levantarla hacia él. —¿Es el archivo del reciente accidente?— interrogó Nil con la irritación que lo caracterizaba. —No, es el archivo con el reciente caso de asesinato a los dos oficiales de patrulla— corrigió. —Nosotros nos encargaremos de averiguarlo— Nil estiró su mano para que el archivo le sea entregado. —¿Qué crees que haces?— irrumpió Buckley. —No hace falta explicarte que es un accidente relacionado con nuestro caso, por lo tanto, nos corresponde a nosotros resolverlo. —¡Se nos ha asignado este caso!— replicó Buckley. —Deja de lamentarte, Buckley— respondió con desinterés y volvió la mirada hacia Lain—Y tú, entrégame la carpeta. Lain formó una sonrisa forzada y entregó la carpeta.  —Por cierto, agente Boyle. ¿Por qué tu número aparece en el registro de llamadas de la señora Ros? —¿No es tu trabajo averiguarlo?— replicó con cierta diversión. —¿Qué piensas que estoy haciendo? Lain negó con el dedo índice. —No voy a dejártela tan fácil. Sonrió nuevamente para luego salir de la sala de interrogación. El resto del equipo uno, salió detrás de Lain mientras que el equipo tres acomodaba sus pertenencias en la sala. De a uno fueron acomodándose en su escritorio con completa frustración. —¿Qué haremos ahora?— interrogó un Athan desganado. —Lo primero que harás es realizar una copia del mensaje de voz que dejo la señora Ros el día del asesinato. No dudo de que Nil intentara hacer algo para averiguar porque me ha llamado y en segundo lugar, averiguar donde está el cuerpo de la señora Ros. Debemos confirmar que se trate del asesino de cera—Lain giró la mirada hacia Sabas—¿Has amenazado a alguien alguna vez? Sabas negó con la cabeza repetitivamente. —Felicidades, esta será tu primera vez. —¿Qué?— replicó Sabas atónito. —Averigua mediante uno de los novatos del equipo uno en donde se encuentra su cuerpo— ordenó. Lain le entregó su teléfono a Athan y a través de una pequeña grabadora de voz, comenzó a reproducir el mensaje para resguardarlo en el aparato. Un escalofrío recorrió el cuerpo de los presentes, por más que la voz del asesino haya sido distorsionada, sabía quien era Lain. Una vez que el mensaje fue grabada, Lain eliminó el mensaje de voz de su teléfono. —¿No tienes miedo?— indagó Sabas. —Si tuviera miedo no hubiera escogido este trabajo.  —Pero sabe quien eres— replicó. —Si, Lain. ¿No crees que es un poco peligroso?— esta vez se oyó la voz de Callen. —¿Piensan que nos envió las fotos de los homicidios al azar? ¿Incluso la fotografía del bar? Los presentes se silenciaron. —Sabe quienes somos cada uno de nosotros. —Aun así, es escalofriante oír tu nombre saliendo de su boca—acotó Athan. Tormen, uno de los novatos del equipo 3 de Crímenes Violentos, se acercó hacia Lain en esos momentos. —Agente Boyle, ha sido citado a declarar— informó el novato apenado mientras enseñaba una orden de interrogación. Lain soltó una risa. —Eso fue más rápido de lo que pensé. Lain se levantó de su escritorio al igual que Callen y Buckley. Lain se giró hacia Sabas y sonrió. —Pan comido— dijo en referencia al novato. Callen palmeó el hombro de Sabas antes de encaminarse hacia la sala de interrogación. —Hasta donde sé, solo hemos solicitado a Boyle— se quejó Nil. —Hay una gran diferencia entre ser solicitado y ser llamado obligatoriamente bajo una orden, ¿no crees?— replicó Buckley—Es un m*****o de nuestro equipo, así que nos quedaremos en la sala de control en lo que dure el interrogatorio, así lo quieras o no. —Bien, si así lo desean— respondió Nil y los tres hombres se sobresaltaron, pero aun así, nadie emitió palabra alguna. Lain ingresó en la sala de interrogatorio en conjunto con Nil, mientras que Callen y Buckley se quedaron observando y oyendo desde la sala de control. —En primer lugar, voy a pedirte tu teléfono para que sea examinado. Ya sabes, protocolos que debemos seguir. Lain formó una sonrisa de costado y depositó su teléfono encima del escritorio. —Estoy tan irritado como lo estás tú, así que vamos a hacerlo lo más rápido posible. Nil tomó un archivo de la carpeta que se encontraba frente a él. —¿Cómo conoces a la señora Ros? Lain largó un suspiro y comenzó. —La conocimos junto con el agente Klein, el día que nos dirigimos hacia la vivienda de Neil Bonzo, cuando solía ser simplemente un testigo. Ese mismo día, le entregué mi tarjeta de presentación para que llamara ante cualquier información que pudiera proporcionarnos. —¿De qué hablaron el día anterior a su asesinato? —Dijo que tenía miedo, que había vuelto a ver al hombre que había visto con anterioridad en la casa de Bonzo, pero que esta vez lo había visto frente a su vivienda y le dije que la protegería—Lain inclinó la mirada. —¿Es por eso que habías solicitado un auto de patrulla? —Correcto. —Según los registros, te ha vuelto a llamar alrededor de la una y media de la madrugada. —Para entonces estaba dormido— provocó. —Que pena, pudiste haberla salvado. Lain levantó la mirada hacia Nil y presionó sus puños con gran fuerza. —¿Qué hacías en la vivienda de la señora Ros el día del asesinato? —En cuanto vi la llamada perdida, intente llamarla varias veces, pero no había forma de comunicarme con ella y me alerte en cuanto supimos lo del supuesto accidente, por lo que me dirigí hacia su vivienda. —¿A qué hora comienza tu turno laboral? Lain lo observó extrañado. —¿Cómo se relaciona eso con el caso?— replicó con molestia. —Las preguntas las hago yo, agente Boyle. Responda— pidió con serenidad—¿A qué hora comienza su turno laboral, agente? Lain tragó saliva y tomó aire para posteriormente exhalarlo. —A las ocho de la mañana. —¿A qué hora suele levantarse? —A las siete. —¿En esa hora no pudo ver la llamada perdida de la señora Ros? Bien, eso puede suceder. ¿A qué hora se dirigió a la escena del accidente? —Ocho y media. Fue durante el viaje a la escena que note la llamada perdida de la señora Ros. —Sin embargo hay un intervalo de media hora en medio. Un intervalo en el que has llamado a la recepción de la estación. —Quería confirmar si los oficiales del accidente eran los mismos enviados por la estación. Nil asintió. —Bien, tengo una última pregunta— Nil levantó la mirada hacia Lain.—¿Qué estás ocultando, Boyle? —¡¿Qué quieres decir?! —Sabes, hay algo que me dice que no estás siendo honesto completamente. Vamos, puedes abrirte conmigo— Nil se recostó sobre su silla. —No sé dé que rayos estás hablando— respondió con los dientes apretados. —Sabes que soy un gran intuicionista y mi intuición me dice que hay algo que no nos estás diciendo.  —¡Entonces consigue una maldita prueba de que hay algo que estoy ocultando, no una estúpida intuición! Nil asintió. —Así lo haré—Nil cerró la carpeta que traía consigo y se levantó del asiento—Bien, por hoy hemos finalizado, pero no te relajes, sabes que soy muy bueno hallando cosas— le recordó con una sonrisa divertida. —Si fueras tan bueno, entonces el asesino ya estaría tras las rejas— replicó en su mismo tono. Nil lo observó con molestia antes de salir por la puerta de la sala. Lain imitó su acción y caminó hacia el exterior de la sala para encontrarse con Buckley y Callen.  —Buckley debes resguardar el archivo de voz, pueden intentar hacer hablar a Athan y entonces estaremos en graves problemas— pidió Lain. —Iré a pedirle inmediatamente el archivo. Buckley se encaminó hacia Athan, mientras que Callen y Lain se quedaron en el exterior de la sala de interrogación. —¿Te encuentras bien?— interrogó Callen. —Algo de razón tiene, ¿no crees? —¿A qué te refieres? —Tal vez pude haberla salvado. —Era imposible, Lain. Solo quería hacerte oír el asesinato y hacerte sentir de esta manera—Callen apoyó una de sus manos sobre el hombro de Lain—No permitas que lo consiga, debemos seguir adelante para poder atraparlo— consoló. Lain asintió. —Tienes razón. Regresemos con el resto. Los dos se encaminaron hacia donde se encontraba el resto de equipo. —¿Qué han dicho?— interrogó Sabas al verlo. —Sospechan de algo, pero no saben exactamente que estamos ocultando. Por ahora, Buckley se encargará de mantener resguardado el archivo de audio y buscaremos un especialista para que nos ayude con la distorsión. —Manténganse quietos por el momento, no hagan que llame la atención— ordenó Buckley. —Excepto tú, Klein. Tienes una tarea que realizar— le recordó Lain. —Tengo todo bajo control, mi técnica no fallará— respondió con seguridad. —Eres rápido, pero debes emplear fuerza física.  —Vamos, agente. Todos aquí saben lo cobarde que soy, además no soy de esos. Los presentes soltaron una risa divertida. —Podemos atraparlo, se que podremos— animó Buckley. El día estaba llegando a su fin y Sabas cambió su uniforme por su atuendo de civil para posteriormente caminar hacia el exterior de la estación a la espera de la salida del novato Dan Tormen. Observó a Dan saliendo de la estación, luego de diez minutos. —¿Te diriges a casa?— interrogó Sabas. —Agente Klein— saludó— Si— respondió con timidez. —Por casualidad, ¿conoces el bar Moon? —¿El bar Moon? Sabas asintió. —¿No es el bar en donde encontraron el cuerpo de Neil Bonzo? Sabas asintió nuevamente. —Oí que estarán haciendo un especial en su honor— comentó Sabas. —¿No lo habían cerrado?. Ya sabes, con todo lo que está sucediendo con Blaise Lahoz. —Es su única fuente de ingreso y no se le ha prohibido mantenerlo activo...ahg, hace tantas preguntas— se quejó por lo bajo—En fin, quería pasar un rato por allí, pero no tengo con quien ir, todos aquí son algo viejos y tú junto con el agente Dolz y el agente Bownie son los únicos de mi edad y tengo entendido que se han ido antes, por lo que me preguntaba si tenías ganas de hacerme compañía. —¿Yo? Sabas asintió con emoción. —Mm, supongo que no habría problema. —¡Genial! Sabas caminó hacia el vehículo de Dan y se adentró en él. —Lo siento, aún no tengo mi propio vehículo— comentó con desinterés. —No hay problema, creo— respondió con suspicacia. Dan imitó su acción y se adentró en el vehículo para posteriormente conducir hacia el bar Moon.
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