CAPITULO DIECISIETE:Nuestro hijo

1833 Words

Eleanor Dormí casi toda la tarde. Cuando abro los ojos, el sol ya está bajando en el horizonte, tiñendo la habitación con tonos dorados y anaranjados. Me siento un poco aturdida, con la sensación de haber dormido demasiado. El crujido de la puerta me saca de mis pensamientos. Me giro lentamente y veo entrar a una mujer que nunca había visto antes. No parece nerviosa, pero sus movimientos son demasiado medidos, como si cuidara cada paso. En sus manos sostiene una bandeja de plata cubierta con un paño limpio. Se acerca al borde junto a mi cama y deja la bandeja con cuidado sobre mis piernas. Su silencio es extraño. Todas las doncellas suelen decir algo al traer la comida, aunque sea una frase de cortesía. —¿Quién es usted? —pregunto, fijando mi mirada en la mujer que acaba de entrar. —S

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD