Veinte

1604 Words

Miro el anillo en mi dedo y suspiro, seguido levanto la mirada y observó a todas esas personas ahí afuera bailar y disfrutar como si se tratara de una verdadera boda. Aunque todos saben que no lo es, han decidido celebrar de esta ceremonia. Estoy absorta en los pensamientos cuando mi madre coloca sus manos en mis hombros —Estás en buenas manos mi niña, Dios envió a ese hombre, y por algo será que Alá lo puso en tu camino, solo él sabe lo que está escrito—, la regreso a ver. Desde un tiempo para acá había dejado de creer en nuestro Dios, pues mi vida junto a Kerem fue tan trágica que hizo hasta dudar de que existiera un Dios, que todo lo veía y no hacía nada para salvarme, pero ahora, ahora creo en ese refrán que dicen. “Dios tarda, pero nunca olvida” Hoy es el inicio de mi nueva vida, ho

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD